Madrid convoca manifestación este domingo a favor de la sanidad pública y en contra de la privatización

Archivo - Archivo.- Manifestación por la Sanidad Pública
Archivo - Archivo.- Manifestación por la Sanidad Pública

Madrid será escenario este domingo de una nueva marcha en defensa de la sanidad pública, organizada por la Plataforma Vecinos y Vecinas de los Barrios y Pueblos de Madrid, que agrupa a más de un centenar de asociaciones, plataformas y colectivos vecinales. La protesta es una respuesta al modelo privatizador promovido por las administraciones madrileñas del Partido Popular, al que califican de negocio en detrimento del sistema público.

Bajo el lema Salvar nuestra Sanidad Pública es salvarnos a todos, la manifestación mantendrá el esquema habitual con cuatro columnas que arrancarán simultáneamente a las 12:00 horas desde Atocha, Colón, Sevilla y Plaza Dalí Felipe II, para confluir finalmente en la plaza de Cibeles.

Este será el quinto evento en este formato convocado por la plataforma en los últimos años, sumándose a los realizados en noviembre de 2022, febrero de 2023, mayo de 2024 y 2025. Varias de estas movilizaciones alcanzaron una importante participación, sobre todo las que coincidieron con la huelga de médicos y pediatras de Atención Primaria durante la anterior legislatura.

  1. Reivindicaciones sanitarias
  2. Situación del personal sanitario
  3. Impacto de las huelgas
  4. Listas de espera y privatización
  5. Financiación y gasto público

Reivindicaciones sanitarias

Los organizadores insisten en que la sanidad debe ser un derecho inalienable, no transferible a intereses privados. La manifestación exigirá un sistema público, universal y de calidad, accesible para todas las personas, sin que dependa de la capacidad económica individual.

Se solicitará además la protección legal de la sanidad pública, pidiendo la derogación de las normativas que permiten la privatización y la recuperación de los bienes que han sido entregados a entes privados. Según el colectivo, el sistema sanitario no debe buscar beneficios económicos, sino promover el bienestar social.

En sus propias palabras, sostienen que la salud no puede usarse como recurso de lucro para empresas privadas y que cada euro dedicado a la privada es un recurso menos para cuidar a la población, incluidos mayores y niños.

También alertan sobre el deterioro de la Atención Primaria, sector clave para el funcionamiento general de la sanidad, y reclaman que al menos un 25% del presupuesto sanitario se destine a este nivel asistencial. Advierten que los tiempos de espera para una consulta de medicina familiar son excesivos y que las urgencias extrahospitalarias sufren una falta grave de personal.

Situación del personal sanitario

La protesta exige respeto y mejoras laborales para el personal sanitario, incluyendo la implantación de una jornada laboral de 35 horas semanales en la Comunidad de Madrid. Este reclamo se enmarca en un contexto de huelgas intermitentes convocadas a nivel estatal por profesionales médicos que demandan un Estatuto Marco propio que contemple las características específicas de su profesión.

Tras varias semanas de paros en fechas distribuidas entre febrero y mayo, está prevista una nueva semana de huelga del 15 al 19 de junio. El Comité de Huelga, integrado por varios sindicatos médicos de distintas regiones, protesta contra el anteproyecto de Estatuto Marco pactado entre el Ministerio de Sanidad y algunas organizaciones sindicales, exigiendo un texto específico para el colectivo médico.

Además de la reducción de la jornada, se reclaman una clasificación profesional justa, congruente con la formación y responsabilidad clínica, y un sistema de jubilación flexible, que recoja la naturaleza penosa del trabajo en el sector.

Impacto de las huelgas

La Consejería de Sanidad ha estimado un impacto económico superior a 16,4 millones de euros para el sistema madrileño debido a las primeras 26 jornadas de huelga. Las cifras incluyen la suspensión de 10.470 cirugías, 215.344 consultas y 21.733 pruebas diagnósticas.

Los organizadores subrayan que, para retener talento y garantizar calidad en la atención, es indispensable mejorar las condiciones laborales, ya que la falta de personal se traduce en una atención sanitaria de menor calidad para la población.

Listas de espera y privatización

Por otra parte, especialistas de hasta 44 servicios en 15 hospitales públicos de Madrid han anunciado que cesarán la realización de horas extras a partir del 1 de junio. Estas horas son fundamentales para reducir las listas de espera, cuya situación es calificada por los convocantes de "vergonzosa".

Según denuncian, los retrasos en pruebas, citas y cirugías impulsan a los pacientes hacia seguros privados, provocando una privatización encubierta que crea desigualdades según la capacidad económica.

Con datos de abril, la lista de espera quirúrgica suma 107.208 personas con una demora promedio cercana a los 47 días; la espera para la primera consulta externa alcanza a casi 729.000 pacientes con más de 61 días de retraso; y para pruebas diagnósticas y terapéuticas existen 186.810 huecos pendientes con un promedio de 54 días de espera.

Financiación y gasto público

El movimiento vecinal volverá a exigir un aumento de la inversión en la sanidad pública madrileña, señalando que Madrid es la comunidad con mayor crecimiento poblacional, pero con la menor inversión sanitaria per cápita y la mayor desviación de fondos hacia el sector privado.

El gasto por habitante en Madrid se sitúa en 1.424 euros, muy por debajo de regiones como Asturias, que invierte alrededor de 2.301 euros por persona.

Finalmente, denuncian que la gestión actual procura responsabilizar a la población migrante del deterioro y saturación del sistema, pese a que este colectivo también contribuye cotizando y pagando impuestos.