Recomiendan hidratarse, reducir sal y mantenerse activo para cuidar riñones en verano

 Archivo - Hidratación, beber agua conduciendo - INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN AGUA Y SALUD - Archivo
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La Sociedad Española de Nefrología (SEN) ha divulgado un conjunto de diez recomendaciones destinadas a cuidar la salud renal durante el verano. Estas indicaciones enfatizan la importancia de mantener una buena hidratación con agua, limitar el consumo de sal y fomentar la actividad física.

Los especialistas en nefrología alertan que el verano representa un periodo en el que los riñones pueden sufrir más debido a las altas temperaturas y a la deshidratación, junto con los excesos comunes en las vacaciones que pueden elevar el riesgo de padecer problemas renales o agravar condiciones previas.

Por ello, recomiendan prestar atención a las elecciones durante las vacaciones, especialmente en cuanto a la alimentación. Además de cuidar la hidratación y controlar la sal, se aconseja disminuir el consumo de alimentos procesados, que aportan altos niveles de sodio, fosfatos, azúcares y otros aditivos que aumentan la carga renal y la toxicidad corporal.

Asimismo, se sugiere aprovechar el mayor tiempo libre para preparar y consumir comidas más saludables, basadas en frutas, verduras, cereales y productos frescos. La preferencia debe estar en el pescado sobre las carnes, y en usar aceite de oliva como principal grasa.

Los expertos también destacan la importancia de evitar el tabaco, señalando que el periodo vacacional no debe ser una justificación para retomar este hábito, dado el daño que produce en la salud renal y cardiovascular.

  1. Actividad física para la salud renal

Actividad física para la salud renal

En el decálogo, se subraya la necesidad de mantenerse activo. Se recomienda la natación o cualquier ejercicio moderado, que contribuye a mejorar tanto la salud física como la mental. Para quienes no practican deporte, es aconsejable caminar a buen ritmo una hora diaria.

También se advierte sobre los riesgos asociados al sobrepeso para los riñones. La pérdida de peso, si es objetivo, debe lograrse mediante una dieta equilibrada y actividad física, evitando el uso de suplementos dietéticos sin supervisión médica.

Los nefrólogos insisten en que adoptar estos hábitos busca fortalecer la prevención de enfermedades renales y mejorar la salud general. Al promover estilos de vida saludables desde la infancia, es posible anticiparse a problemas futuros y elevar la calidad de vida y el bienestar.

La SEN recuerda la relevancia de la prevención para evitar la enfermedad renal crónica (ERC), un problema que afecta al 15 % de la población española y que aún es poco conocido.

Emilio Sánchez, presidente de la Sociedad Española de Nefrología, señala que la conciencia social sobre la salud renal sigue siendo insuficiente. Mientras muchas personas controlan su colesterol y presión arterial, no ocurre lo mismo con la función renal. Cambiar esta percepción es clave para prevenir una dolencia en aumento que impacta gravemente la calidad de vida de los afectados y sus familias.