Cambios en la microbiota intestinal podrían aumentar el riesgo de cáncer colorrectal
Más de diez años después de la eliminación de un adenoma, una masa precancerosa en el colon, se mantienen alteraciones en la microbiota intestinal y sus metabolitos. Estas modificaciones podrían aumentar el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal (CCR), según un estudio reciente dirigido por expertos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, en Estados Unidos.
Este trabajo, que fue publicado en la revista 'Cell Host & Microbe', también apunta que la dieta y la actividad física están más relacionadas con la cantidad de ciertos microbios intestinales vinculados al CCR en personas con antecedentes de adenoma. Esto sugiere que el estilo de vida podría jugar un papel clave en la composición de estos microbios, especialmente en quienes tienen mayor riesgo.
El CCR es la segunda causa de fallecimientos por cáncer a nivel global. La extracción de adenomas es una de las estrategias más efectivas para prevenirlo, pero incluso tras este procedimiento, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal sigue siendo alto. Aunque las causas biológicas no están del todo claras, el microbioma intestinal aparece como un posible factor.
Persisten alteraciones del microbioma
Mingyang Song, profesor asociado de epidemiología clínica y nutrición y autor principal, destaca que este es el primer estudio que examina si las alteraciones en la microbiota y el metabolismo intestinal continúan presentes años después de quitar un adenoma. La respuesta fue sí, lo que indica que el intestino no vuelve a un estado de bajo riesgo tras esta intervención.
Esto sugiere que la microbiota intestinal podría ser un componente biológico importante que mantiene un riesgo elevado de cáncer colorrectal a largo plazo. Investigaciones anteriores solo evaluaban la microbiota en el momento de la extirpación del adenoma, pero esta investigación tomó un enfoque a largo plazo, con datos y muestras de mujeres incluidas en el Nurses' Health Study II.
Dieta y estilo de vida
La dieta y la actividad física se relacionan de forma directa con la abundancia de ciertos microorganismos en personas con antecedentes de adenoma, un vínculo que no es tan evidente en quienes no han tenido esta lesión. Esto destaca la importancia del estilo de vida para moldear la microbiota en este grupo de riesgo.
Ana Nogal, investigadora postdoctoral y primera autora, señala que las características microbianas y metabólicas relacionadas con el cáncer colorrectal permanecen detectables más de una década después, lo que implica que el microbioma puede ser parte fundamental del riesgo persistente. Además, unos hábitos de vida saludables podrían influir positivamente en el entorno intestinal.
Hallazgos del estudio
El estudio analizó a 354 mujeres que habían tenido adenomas extirpados y las comparó con otras 354 que no los presentaban, emparejadas por edad y otras características. Las muestras fecales se tomaron en promedio 12 años después de la eliminación del adenoma.
Se identificaron diferencias notables en la microbiota y los metabolitos entre los grupos, con la microbiota de quienes tuvieron adenomas parecida a la de pacientes con cáncer colorrectal. Además, aquellos con antecedentes de adenoma, que llevaban una dieta menos saludable y realizaban menos ejercicio, tenían una mayor cantidad de microbios asociados a estos problemas.
Los investigadores aclaran que, aunque existe esta asociación, no se ha probado una relación causal directa. Por ello, hacen falta nuevas investigaciones para confirmar si cambiar la microbiota mediante la dieta y la actividad física puede realmente reducir el riesgo de cáncer colorrectal.