Estatuas de jardín revelan ser obras maestras de mármol italiano del siglo XVIII
- Descubrimiento sorpresa en un jardín
- El momento de la subasta
- Origen y contexto histórico
- Características de las figuras
Descubrimiento sorpresa en un jardín
Dos estatuas de jardín que se creían sin valor y fabricadas en un material barato resultaron ser auténticas joyas del mármol italiano del siglo XVIII. Este hallazgo inesperado le reportó al dueño un buen beneficio económico tras su posterior venta.
El propietario usaba estas esculturas como simples adornos en su jardín, convencido de que eran réplicas hechas de hormigón sin interés alguno. Sin embargo, un análisis más detenido dejó al descubierto que estas piezas fueron esculpidas por artesanos de Florencia a principios del siglo XVIII.
El curioso hallazgo ocurrió en Kent, Inglaterra, cuando un experto en ventas inmobiliarias se topó con estos bustos antiguos, desgastados y cubiertos de desconchones, escondidos entre la vegetación durante la limpieza de una casa.
El momento de la subasta
La subasta realizada esta semana arreció el interés de coleccionistas y empresas especializadas en recuperación arquitectónica, que compitieron por hacerse con los dos bustos florentinos. Uno representa a Apolo y el otro a Diana, dioses clásicos con gran simbolismo.
Ambas piezas alcanzaron precios cercanos a los 3.000 dólares cada una, con el martillo golpeando en medio de aplausos. Justin Matthews, de Hansons Auctioneers, fue quien encargó la valoración durante una inspección rutinaria en una propiedad del pueblo de Boughton Monchelsea.
“El propietario pensaba que eran producciones en masa hechas de hormigón y se sorprendió cuando le dije que pensaba lo contrario.”, afirmó Justin al recordar aquel momento.
Origen y contexto histórico
Estas dos esculturas, fechadas entre 1720 y 1730, probablemente llegaron a Gran Bretaña en la época del Gran Tour. Durante ese periodo, viajeros adinerados recorrían Europa en busca de piezas artísticas y recuerdos clásicos para sus colecciones personales.
“Ambos podrían haber formado parte de un proyecto arquitectónico mucho más grande, quizá decorando una gran escalera, un jardín formal o una fachada clásica antes de llegar finalmente a Inglaterra.”, explicó Justin. El aspecto deteriorado que presentan hoy, cubierto por líquenes y señales de erosión, ocultaba su verdadero valor durante siglos.
Solo la limpieza y el estudio detallado del mármol tallado a mano mostraron la calidad y el origen de estas esculturas, las cuales habrían sido altamente valoradas por los coleccionistas de la época georgiana.
Características de las figuras
El busto de Apolo muestra al dios desnudo de torso, vestido con la elegancia clásica romana. Por su parte, Diana aparece ataviada con túnicas fluidas, representando el estilo neoclásico que predominaba en Europa en ese momento.
Justin Matthews destaca que muchas piezas semejantes, importadas durante la era georgiana, se han perdido o dispersado con el tiempo. “Muchas piezas comparables importadas a Gran Bretaña durante la era georgiana se perdieron, destruyeron o dispersaron cuando las colecciones de las propiedades fueron desmontadas a lo largo de los siglos,” apuntó.
La sorprendente conservación de este par de bustos es un auténtico privilegio para los amantes del arte y la historia. “La conservación de este par es realmente sorprendente.”