El turismo de lujo consume hasta 1.000 litros de agua al día y preocupa su gestión

Archivo - Vista aérea del campo Europa de La Cala Resort.
Archivo - Vista aérea del campo Europa de La Cala Resort.

El consumo de agua de un turista que se hospeda en un hotel de lujo puede llegar a cifras sorprendentes, entre 700 y 1.000 litros por día en temporada alta. Esto representa entre tres y siete veces más que el promedio de consumo en un hogar español, que se sitúa en 128 litros diarios. Así lo explica Maribel Cerezo, directora del Máster en Ingeniería y Gestión Ambiental de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

En un estudio centrado en la presión sobre los recursos hídricos en la costa mediterránea, Cerezo señala que el problema no es solo el turismo ni la falta absoluta de agua, sino una combinación de mala gestión y escasas infraestructuras. Además, critica que las administraciones tienden a manejar la situación con improvisaciones basadas en factores climáticos.

  1. Consumo hídrico en hoteles de lujo
  2. Impacto y gestión del agua
  3. Soluciones y modelos eficientes

Consumo hídrico en hoteles de lujo

En hoteles de cinco estrellas, el consumo promedio de agua llega a los 500 litros por plaza y día. Esto se debe al cuidado de grandes áreas de jardines, piscinas y otras zonas acuáticas. En destinos turísticos como Palma de Mallorca, Granada o Tenerife, el consumo ronda los 440 litros diarios por persona alojada.

Impacto y gestión del agua

Cerezo describe el uso de camiones cisterna para abastecer zonas insulares o costeras como una solución temporal que finalmente añade costos futuros. En Alicante, por ejemplo, la sobreexplotación de acuíferos como el del sistema Vinalopó está causando problemas serios, como la intrusión de agua salina que deteriora las reservas de manera casi irreversible para nuestra escala de vida.

La experta también defiende no culpar únicamente a hoteles o campos de golf, pero critica la politización del recurso y que las restricciones pesen mayormente sobre el sector agrícola. Indica que limitar el trasvase Tajo-Segura, aumentando los caudales ecológicos, perjudica a agricultores de la Comunidad Valenciana y Murcia, que entonces dependen más de plantas desaladoras.

Soluciones y modelos eficientes

Ante la falta de agua, se propone seguir ejemplos como el de Benidorm, que en 25 años logró reducir su consumo un 18%. Logró esto aumentando la eficiencia de su red al 95% y reutilizando el 37% de sus aguas residuales. También se sugiere fomentar el tratamiento de aguas grises en hoteles y acelerar la implantación de telemetría y contadores inteligentes. Esto cobra importancia, ya que se estima que para 2030 la demanda de agua a nivel mundial será un 40% mayor que la oferta disponible.