Rego estima en 2.100 los niños migrantes en Ceuta y urge traslado a la Península
- Menores migrantes en Ceuta: cifras y desafíos
- Traslado a la Península: clave para aliviar la situación
- Procedimientos de reagrupación familiar y obstáculos
- Casos extremos de vulnerabilidad que requieren prudencia
Menores migrantes en Ceuta: cifras y desafíos
La realidad que vive Ceuta con respecto a los menores migrantes en situación de acogida es crítica. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha revelado que actualmente son 2.100 los niños y niñas inscritos en el sistema de protección en la ciudad autónoma. De estos, 700 son niñas, muchas de ellas muy jóvenes, lo que añade una complejidad mayor a la gestión y el cuidado que necesitan.
Rego ha enfatizado la imposibilidad de que un territorio tan pequeño pueda asumir la atención de tantos menores de manera integral. "Es imposible que un territorio tan pequeño como Ceuta en un evento de esta magnitud pueda hacerse cargo de todo esto", ha declarado desde Córdoba, subrayando la importancia de que las comunidades autónomas asuman su responsabilidad en la tutela legal de estos niños.
Traslado a la Península: clave para aliviar la situación
En cuanto a la mejora de las condiciones y la rapidez en los procesos, la ministra ha señalado que aún quedan niños por registrar e incorporar al sistema de acogida. El traslado de estos menores a la Península resulta imprescindible para acelerar la respuesta y aliviar la presión que recae sobre Ceuta.
Para facilitar estos trámites, se ha desplazado a Ceuta una unidad multidisciplinar especializada en filiaciones y entrevistas. Estas labores buscan agilizar la identificación de los menores, aunque se realizan con el cuidado que exige la normativa, que requiere un tratamiento individualizado en cada caso.
Procedimientos de reagrupación familiar y obstáculos
Respecto a los menores que expresan su deseo de regresar con sus familias en Marruecos, han comenzado los expedientes correspondientes. Sin embargo, estos procesos jurídicos demandan tiempo, ya que implican la comprobación de la existencia de una estructura familiar. La ministra ha puntualizado que, "por nuestra parte no tenemos ningún problema" para efectuar estos retornos cuando la documentación se acredita correctamente.
Además, para los casos en que la relación con el país de origen es fluida, la reagrupación familiar puede ser más rápida. Desde el 30 de julio se han presentado numerosos expedientes de retorno a Marruecos que, hasta la fecha, no han obtenido respuesta por parte de ese país, una situación que dificulta aún más el proceso.
Casos extremos de vulnerabilidad que requieren prudencia
La ministra ha recordado que muchos de estos menores provienen de entornos muy duros, sin familia ni apoyo, “vienen de estar en la calle”. En especial, ha destacado que algunas niñas huyen de situaciones extremas como violencia sexual o matrimonios forzosos, lo que exige un trato con máxima prudencia y garantías para proteger sus derechos.
Garantizar la seguridad y el bienestar de estos niños debe ser la prioridad, respetando los tiempos legales y evitando decisiones impulsivas que puedan poner en riesgo su integridad física o emocional.