Médicos Sin Fronteras alerta: comunidades en RDC sin apoyo contra ébola

Médicos Sin Fronteras señala que comunidades de RDC no están recibiendo apoyo necesario para contener el brote de ébola

Madrid ha sido testigo de una alerta urgente por parte de Médicos Sin Fronteras (MSF), que señala que en la República Democrática del Congo (RDC) las comunidades no están recibiendo la ayuda necesaria para controlar el brote de ébola que comenzó el 23 de mayo, fecha en la que el Gobierno del país lo declaró, y dos días después fue reconocido también por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El doctor Javid Abdelmoneim, presidente internacional de MSF, ha declarado que la epidemia sigue creciendo a un ritmo más rápido que la capacidad de respuesta implementada hasta el momento. A pesar de que los centros de tratamiento son cruciales para salvar vidas, el experto explica que la solución requiere algo más que solo ampliar la cantidad de camas disponibles.

Para enfrentar la situación, es fundamental mejorar la detección de nuevos casos, asegurar un aislamiento seguro para los enfermos y sus contactos, y brindar apoyo constante a los profesionales de la salud. Además, es vital proteger a quienes acuden a los centros de salud para evitar que se infecten. Abdelmoneim subraya que la lucha contra el ébola debe estar construida junto a las comunidades y no solo en torno a ellas.

  1. Crece el brote y se necesita una respuesta integral
  2. El papel clave de las comunidades en la lucha contra el ébola
  3. Los retos en la atención y formación sanitarias

Crece el brote y se necesita una respuesta integral

Este brote, que ya ha provocado 2.476 muertes y más de 5.200 casos confirmados, se posiciona como el segundo más mortal en la historia, después del que se vivió entre 2014 y 2016. A diferencia de episodios anteriores, este sistema de contagio es el que más rápido se ha expandido. Por eso, MSF insiste en la urgencia de capacitar a aquellos que trabajan en la salud y a los líderes comunitarios para mejorar la detección, la derivación de casos y el control de infecciones.

El papel clave de las comunidades en la lucha contra el ébola

Ezrome Kiza Lumani, un líder comunitario que vive en zonas rurales, comparte que al detectarse el brote no se quedaron de brazos cruzados. Se estableció comunicación con las familias, se escucharon sus preocupaciones y se alentó a quienes presentaban síntomas a buscar atención médica. La participación activa de la comunidad es, según Lumani, un elemento esencial para controlar la propagación.

MSF ha señalado que más del 60% de las muertes ocurridas por el ébola en RDC han tenido lugar fuera de los centros de tratamiento, muchas veces en hogares o comunidades alejadas, lo que significa que muchas personas mueren sin atención y mientras el virus sigue avanzando sin detección.

Los retos en la atención y formación sanitarias

Con la aparición de casos en zonas nuevas, donde no hay experiencia previa en manejar el virus, la necesidad de contar con profesionales sanitarios especializados es aún más urgente. Trish Newport, responsable de Emergencias de MSF en Ituri, recalca que la formación no debe limitarse a los centros de tratamiento, sino extenderse a las comunidades afectadas.

Actualmente, MSF está presente en varias provincias como Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo y Alto Uélé, gestionando siete centros de tratamiento y una quincena de unidades de aislamiento con más de 400 camas disponibles, que representan un tercio de todas las camas utilizadas en la respuesta a la emergencia.

Además, cuenta con más de 1.400 trabajadores involucrados en la lucha contra el brote. Desde su inicio, han atendido a más de 2.000 pacientes, con más de 800 casos confirmados de ébola. Newport enfatiza que la OMS, otras agencias de la ONU, organizaciones humanitarias y el Ministerio de Salud de RDC deben ampliar con urgencia tanto la formación como el apoyo para contener mejor la crisis.