Así de fácil puedes llevar Internet por cable a cualquier habitación
- Pasar cable Ethernet por tubos de antena en casa
- Velocidades que ofrecen los cables por categoría
- Otras opciones para mejorar la conexión a internet
Pasar cable Ethernet por tubos de antena en casa
Disponer de una conexión de internet estable en el hogar es esencial hoy en día, no solo para consultar redes sociales o disfrutar de contenidos en streaming, sino también para teletrabajar, estudiar online o gestionar dispositivos inteligentes. Sin embargo, el WiFi muchas veces no cumple con las expectativas: las paredes, la distancia y las interferencias hacen que la señal pierda intensidad, generando una experiencia frustrante.
Por suerte, existe un método sencillo, económico y práctico para evitar estos inconvenientes: utilizar los tubos de antena de televisión como conductos para instalar cables Ethernet y así llevar la conexión por cable a cualquier habitación de la casa.
Puede sonar algo inusual al principio, pero estos conductos son perfectos para transmitir la velocidad completa de internet en todos los rincones del hogar. El cable de red es la alternativa elegida por quienes buscan una conexión más fiable, reduciendo los problemas derivados de la cobertura WiFi o las interferencias. Además, ofrece una latencia más estable y permite aprovechar mayores velocidades. Si te gusta jugar online sin retrasos, ver contenido 4K sin interrupciones o transferir archivos pesados entre dispositivos, el cable siempre será la opción más segura.
Para empezar, hay que verificar que los tubos de antena tengan el espacio suficiente para alojar un cable Ethernet, además del cable coaxial de la antena (si esta se sigue utilizando). Compartir el conducto con el cable de televisión no suele suponer problemas siempre que haya espacio y la instalación sea correcta, pero es importante no forzar ni aplastar los cables para evitar daños.
En la mayoría de los hogares no es necesario emplear cables FTP o S/FTP. Lo fundamental es escoger la categoría que se ajuste a las necesidades, siendo recomendable elegir un cable CAT 6 o CAT 7. Estas categorías soportan velocidades muy superiores a las que suele requerirse en casa y mantienen un nivel de rendimiento estable incluso a distancias largas.
Pasando a la instalación, si el cable coaxial de antena ya no está en uso en la habitación, puede servir de guía para pasar el cable Ethernet. Simplemente se ata el cable de red a un extremo y se tira desde el otro lado para hacerlo pasar por el conducto. Con un poco de paciencia, cinta aislante y, si hace falta, lubricante para cables, este proceso se vuelve mucho más sencillo de lo que parece. Si hay espacio, usar una guía pasacables facilita aún más la tarea. Así se consigue tener una red cableada funcional allí donde antes solo llegaba un WiFi débil.
Lo más atractivo de esta técnica es que aprovecha las infraestructuras ya existentes dentro de la vivienda, evitando reformas complicadas o la instalación de canaletas, algo que suele generar reticencias a muchos usuarios. Además, el gasto es muy reducido: un cable Ethernet de calidad y longitud suficiente puede salir por unos 20 o 30 euros. Esto representa una mejora evidente frente a la conexión inalámbrica, especialmente en estancias donde la señal WiFi es débil o presenta muchas interferencias.
Velocidades que ofrecen los cables por categoría
Está claro que usar un cable Ethernet incrementa notablemente la estabilidad de la conexión, pero la velocidad máxima que se conseguirá depende de varios factores: el tipo de cable, las capacidades del router y la tarjeta de red del dispositivo conectado. Por ejemplo, no sirve de nada instalar cables con capacidad para 10 Gbps si el router solo admite 1 Gbps.
Actualmente, los cables Cat 5e siguen siendo válidos para conexiones de hasta 1 Gbps a una distancia máxima de 100 metros. Los cables Cat 6 soportan también 1 Gbps hasta esa distancia y pueden llegar hasta 10 Gbps en trayectos más cortos. En este sentido, usar cables Cat 6A es más recomendable porque están diseñados para ofrecer 10 Gbps sin perder rendimiento en recorridos de hasta 100 metros.
Otras opciones para mejorar la conexión a internet
No siempre será posible o cómodo pasar cables Ethernet por los tubos de antena, por lo que conviene evaluar otras alternativas disponibles:
- Una opción interesante es el uso de fibra óptica plástica, que es mucho más fina y flexible que los cables convencionales. Se adapta mejor a conductos estrechos y mantiene altas velocidades sin problemas. Además, es inmune a interferencias electromagnéticas.
- También están los PLC, dispositivos que emplean la instalación eléctrica del hogar para transmitir internet de una estancia a otra. Aunque suelen ser menos veloces y fiables que el cable de red, son útiles para navegar, ver series o teletrabajar. Su rendimiento varía según el estado del cableado, la distancia y los aparatos conectados.
- Los sistemas WiFi Mesh se han extendido mucho últimamente. Se trata de pequeños satélites distribuidos por el hogar que mejoran la cobertura inalámbrica y que, en algunos casos, incluyen puertos Ethernet para conectar dispositivos directamente, como consolas o ordenadores.
Contar con una instalación de cableado Ethernet bien hecha marca la diferencia al garantizar una conexión estable y rápida en cada habitación. Esto es fundamental para teletrabajar, jugar en línea o consumir contenido en streaming sin interrupciones. En comparación con el WiFi, los cables minimizan las interferencias, reducen la latencia y aseguran que cada dispositivo aproveche al máximo la red.
En definitiva, no hay por qué conformarse con un WiFi débil que no llega bien a todos los espacios del hogar. Siempre existen soluciones, y aunque pasar cable pueda parecer algo del pasado, sigue siendo la opción más fiable y de mejor rendimiento. Con este sencillo truco de aprovechar los tubos de antena de televisión, es posible llevar internet cableado a prácticamente cualquier rincón de la vivienda sin complicaciones.