Nvidia espera que sus ventas crezcan un 70% en el próximo año fiscal
Nvidia ha vivido un segundo trimestre fiscal espectacular, doblando tanto sus beneficios como sus ingresos. Este notable crecimiento se debe fundamentalmente al auge de la inteligencia artificial, que está impulsando una fuerte demanda de infraestructura tecnológica a nivel global.
La compañía, que es una de las más valiosas del mundo, prevé que su facturación aumente alrededor de un 70 % en su próximo año fiscal (2027/2028). Sin embargo, advierte que este incremento está condicionado por posibles limitaciones en la oferta debido a la capacidad de producción y suministro.
En una charla con analistas, Colette Kress, vicepresidenta ejecutiva y directora financiera de Nvidia, dio a conocer que este crecimiento robusto es una estimación preliminar, y aunque la empresa trabaja para reducir la diferencia entre la demanda y la oferta, el suministro seguirá siendo un factor limitante al menos hasta finales de 2028.
Crecimiento impulsado por la IA
Kress explicó que la demanda está creciendo rápidamente incluso para una empresa del tamaño de Nvidia, y que sus propios clientes esperan que el negocio se multiplique el próximo año. Este fenómeno está directamente vinculado al auge en la inteligencia artificial, que impulsa la expansión de infraestructuras en todo el mundo.
El impacto se observa en diversos sectores, desde grandes proveedores de servicios en la nube hasta laboratorios y startups de IA, así como corporaciones y entidades gubernamentales que están apostando fuerte por esta tecnología.
A mayor capacidad de procesamiento, mayores ingresos, añade Kress, señalando que la incorporación de nuevas GPUs contribuye a este impulso. Además, los clientes en la nube han mostrado un fuerte crecimiento en ingresos y mejoran sus márgenes, con un enorme volumen de pedidos que supera los 2 billones de dólares, una cifra impresionante en la industria.
De hecho, se estima que la inversión en capital de las cinco principales empresas de servicios en la nube rondará los 800.000 millones de dólares en 2026, y llegará a 1,3 billones en 2027.
Beneficios e ingresos duplicados
Durante el último trimestre fiscal, Nvidia reportó un beneficio neto de casi 59.700 millones de dólares, lo que es un 126 % más que lo registrado en el mismo periodo del año anterior. En cuanto a sus ingresos, alcanzaron los 96.221 millones de dólares, superando en un 106 % las cifras del año previo y un 18 % los primeros tres meses del mismo ejercicio.
Especial mención merece el negocio de centros de datos, con ingresos de 89.000 millones de dólares, un 117 % más que el año pasado. Por su parte, el área de computación creció un 27 %, sumando 7.200 millones de dólares en ese periodo.
En lo que va del ejercicio fiscal, Nvidia ha conseguido un beneficio neto acumulado de 118.110 millones de dólares, un aumento del 161 %, mientras que sus ingresos alcanzaron los 177.837 millones, casi el doble con respecto al año anterior.
Estos números tan sólidos permiten a la empresa igualar en seis meses casi el beneficio que consiguió en todo el ejercicio fiscal anterior, que fue de 120.067 millones de dólares.
Perspectivas y retos del mercado
Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, destacó que la empresa nunca antes había hecho previsiones con tanta anticipación, pero ahora cuentan con mejor visibilidad sobre la cadena de suministro y la distribución. Aunque la demanda supera el 70 %, la oferta sigue siendo clave para cumplir con ese crecimiento.
Por otro lado, Kress señaló que los costes de los componentes, especialmente la memoria, han subido más de lo esperado debido a la escasez originada por el desarrollo acelerado de la IA. Aunque esto implica un aumento en los costes, también refleja la fuerte demanda que impulsa el negocio de Nvidia.
De cara al próximo trimestre, la compañía espera ingresos alrededor de 108.000 millones de dólares, con un margen bruto del 74 % y gastos operativos estimados en unos 9.200 millones. Este panorama muestra que Nvidia sigue en una etapa de fuerte expansión amenazada sólo por las limitaciones en la cadena productiva.