El alcalde de Córdoba espera que vuelvan pronto las familias pendientes

Parcelas inundadas junto al aeropuerto de Córdoba por la crecida del río Guadalquivir.
Parcelas inundadas junto al aeropuerto de Córdoba por la crecida del río Guadalquivir.

 

Tras el temporal de borrascas de la semana pasada, varias barriadas de Córdoba siguen en una fase crítica de limpieza y retirada de lodos. La prioridad inmediata pasa por recuperar accesos, garantizar la seguridad y acelerar el retorno de las familias afectadas.

La situación exige mantener la atención en las zonas inundables, respetar las indicaciones oficiales y apoyar las tareas de emergencia. En momentos así, cada día cuenta para reducir riesgos y evitar que los daños se agraven.

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha señalado que aún hay familias pendientes de realojo y que el avance depende, sobre todo, de la disponibilidad de maquinaria y de los equipos desplegados sobre el terreno.

  1. Regreso a las viviendas afectadas
  2. Limpieza por calles y retirada de lodos
  3. Apoyo de Cruz Roja y atención a necesidades
  4. Ayudas y daños en el resto de la ciudad
  5. Zonas inundables, señalización y vigilancia del río

Regreso a las viviendas afectadas

El alcalde confía en que las familias de la calle La Perdiz puedan volver a sus casas este miércoles o jueves, siempre que pueda entrar maquinaria pesada para “sacar los lodos” o se disponga del personal del Infoca. En la calle Las Tórtolas, sin embargo, el retorno requerirá “algún día más”, ya que el trabajo avanza calle a calle y no hay más maquinaria disponible para intervenir a la vez.

Siguen pendientes de realojos familias de unas 40 viviendas en esas zonas, además de parte de la calle Trigos, en Majaneque. El ritmo de recuperación depende de completar tareas básicas de acceso y retirada de barro.

Limpieza por calles y retirada de lodos

Según ha detallado el regidor, durante la mañana de este miércoles ha entrado personal del Infoca en la calle Jazmín para baldear y limpiar. Se prevén varios días de trabajo, ya que, aunque las calles se limpien, cuando salgan barros y lodos de las fincas habrá que volver a actuar, al depositarse de nuevo en la vía.

Se trata de una primera limpieza para facilitar el acceso vecinal, seguida de limpiezas sucesivas conforme avance la retirada de materiales. En la zona de Las Cigüeñas se encuentra también la maquinaria, que se desplaza a la calle La Perdiz, donde la acumulación obliga a actuar con equipos pesados: ahí ya no basta con limpiar.

Después quedará la calle Las Tórtolas, donde aún permanece parte de agua. Una vez finalicen los trabajos en La Perdiz, se entrará para intentar retirar el lodo y continuar con la recuperación del entorno.

Apoyo de Cruz Roja y atención a necesidades

Además de los equipos operativos, ya trabajan voluntarios de Cruz Roja para ayudar a algunas parcelas a sacar lodo y agua, con especial atención a quienes presentan mayores necesidades sociales. Este apoyo resulta clave para acelerar la vuelta a la normalidad y reducir el impacto en los hogares más vulnerables.

Ayudas y daños en el resto de la ciudad

Sobre las ayudas del Gobierno, el alcalde ha indicado que se va a estudiar a fondo el decreto para concretar qué se puede solicitar. Ha explicado que existen dos vertientes: por un lado, la del propio Ayuntamiento, sobre la que se irá informando en los próximos días, tras haberse priorizado la emergencia.

También se ha recordado que el resto de la ciudad ha sufrido daños: infraestructuras de Emacsa, árboles en parques y jardines, desperfectos en instalaciones deportivas y en colegios. Aunque estos problemas quedaran en segundo plano durante los días más críticos, siguen ahí y requieren evaluación y respuesta.

El estudio buscará delimitar la parte de ayudas vinculadas a daños en la ciudad y en parcelas. La segunda vertiente son las ayudas sociales para las personas afectadas, que aún deben concretarse. En paralelo, se mantienen “canales abiertos” con delegados de barriadas y consejos de distrito, con reuniones y una comunicación directa y continua.

En cuanto a viviendas pendientes de demolición, se ha señalado que en principio deben estar vacías, si bien se han detectado casos relacionados con ocupación. Algunas se encuentran en ruina y, si hubiese personas dentro, estarían en condiciones muy lamentables. Aun así, se ha pedido considerar la necesidad social que podría darse con familias afectadas por derribos.

Zonas inundables, señalización y vigilancia del río

De cara a reducir riesgos, se impulsará la señalización en las zonas afectadas. Se considera conveniente instalar carteles que indiquen dónde está la gente, al tratarse de áreas inundables y, en algunos puntos, de riesgo extremo. Respetar estas advertencias y no minimizar el peligro puede evitar nuevas situaciones de emergencia.

También se ha planteado la instalación de un sistema de videovigilancia para controlar la subida del nivel del río. Actualmente existen testigos y se moviliza a la Policía Local, pero se valorará contratar un sistema que pueda gestionarse desde la sala de control, con vigilancia constante en las zonas donde el río suele desbordar antes, e incorporando un sistema de alarma para alertar a los vecinos si el nivel sube a un punto peligroso.

La lámina de agua del río Guadalquivir a su paso por Córdoba ha bajado desde el domingo, aunque se mantiene en nivel rojo, tras rozar los seis metros el sábado por la noche y descender por debajo de los tres metros en la mañana de este martes. En las últimas horas se aprecia un repunte: tras amanecer con unos 2,6 metros, se han registrado más de 2,8 metros sobre las 14,30 horas de este miércoles. El nivel rojo se sitúa en 2,5 metros de altura.