8 bulos sobre salud que circulan por redes y que puedes desmentir aquí
El autocuidado es uno de los grandes protagonistas en las redes sociales, con consejos y técnicas que deberíamos contrastar
Las redes sociales se han convertido en una fuente inagotable de consejos sobre salud, nutrición y cuidado personal. Sin embargo, muchos de los contenidos que acumulan miles —e incluso millones— de visualizaciones carecen de base científica y pueden llegar a ser ineficaces o directamente peligrosos si se siguen sin control médico.
Rutinas extremas, suplementos “milagro” o prácticas de autocuidado sin respaldo profesional forman parte de una tendencia cada vez más extendida. En este contexto, la farmacéutica Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica en PromoFarma by DocMorris, alerta de que la mayoría de estas modas comparten un patrón común: “prometen soluciones rápidas, supuestamente naturales y válidas para todo el mundo, ignorando la personalización, el contexto clínico y la supervisión sanitaria”.
La experta desmonta ocho de los mitos de salud y bienestar más difundidos en redes sociales.
1. La berberina como sustituto natural de Ozempic
Aunque la berberina se ha viralizado como un supuesto adelgazante natural, no es un medicamento ni puede compararse con fármacos como Ozempic. Puede influir levemente en la glucosa, pero su consumo sin control profesional no garantiza pérdida de peso ni es inocuo.
2. Beber vinagre de manzana en ayunas para adelgazar
No existen evidencias de que acelere el metabolismo ni ayude a perder grasa. Además, su consumo en ayunas puede provocar molestias digestivas. La clave sigue siendo una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo.
3. Usar ácido retinoico como si fuera un cosmético
El ácido retinoico es un medicamento sujeto a prescripción médica. Su uso sin control dermatológico puede causar irritaciones, daños cutáneos y efectos adversos, especialmente entre personas jóvenes.
4. Dormir con la boca sellada con cinta adhesiva
El conocido como mouth taping se presenta como una técnica para dormir mejor o afinar el rostro, pero puede ser peligrosa, sobre todo en personas con problemas respiratorios, insomnio o apnea del sueño.
5. Cuanta más vitamina D, mejor
La suplementación sin analítica previa puede resultar perjudicial. La vitamina D debe mantenerse dentro de unos niveles adecuados en sangre, ya que el exceso también conlleva riesgos para la salud.
6. La piel se “acostumbra” a los cosméticos
La piel no desarrolla resistencia a los productos. Lo que cambia son sus necesidades con la edad, el clima o el estilo de vida. Modificar rutinas sin criterio puede ser innecesario y contraproducente.
7. El sol en invierno no daña la piel
La radiación solar es acumulativa y en zonas de montaña o nieve puede ser incluso más intensa. La protección solar y ocular es imprescindible durante todo el año.
8. Dejar de lavarse la cara para “desintoxicar” la piel
Eliminar la higiene facial no mejora la piel. Los expertos recomiendan mantener hábitos básicos: limpieza suave, hidratación y fotoprotección diaria.