Puente y Redondo solicitan "transformación" para poner fin a "80 años de derecha y ultraderecha"
Ana Redondo, presidenta del PSCyL, y Óscar Puente, secretario general del PSOE en Valladolid, solicitaron el voto para el partido socialista en las elecciones del 15 de marzo. Su objetivo es poner fin a "80 años de derecha y extrema derecha" en Castilla y León y sustituir el actual Gobierno, que calificaron como "chamuscado".
Ambos líderes participaron en Valladolid en la pegada de carteles que marcó el inicio de la campaña electoral en la Comunidad. Estuvieron acompañados por la cabeza de lista a las Cortes, Patricia Gómez Urbán, y por un centenar de afiliados y simpatizantes, junto a la caseta electoral del partido situada en la Plaza Fuente Dorada.
- La campaña con fuerza para el cambio
- Críticas y modelos de gestión
- El compromiso de Patricia Gómez Urbán
La campaña con fuerza para el cambio
Tras descubrir los carteles de la candidatura socialista, Ana Redondo, que también ejerce como ministra de Igualdad, se dirigió a los asistentes apelando a comenzar la campaña "con fuerza". Destacó la necesidad de lograr un “cambio” en Castilla y León para acabar con el “régimen chamuscado” del Partido Popular, subrayando que "la democracia española y, por supuesto, la democracia en Castilla y León se merece un cambio".
Redondo invitó a la militancia a avanzar "con la fuerza de la razón y la necesidad", calificando esta campaña como imprescindible después de "40 años de franquismo y otros 40 del PP" en el gobierno regional. Señaló que el PSCyL cuenta con "el mejor equipo" y "la mejor propuesta política" para conseguir una "sorpresa" que permita darle un vuelco a Castilla y León.
En este contexto, destacó que en los últimos años han emigrado 200.000 ciudadanos, señalando que cada persona que se va es un rechazo total a las políticas del Partido Popular en la región. Finalmente, alertó sobre un posible nuevo gobierno PP-Vox, donde las políticas de igualdad podrían verse como una "moneda de cambio". Subrayó que Castilla y León está "a la cola" del país en legislación de igualdad, con leyes importantes como la contra la violencia de género guardadas "en un cajón" desde hace más de una década y la falta de una ley específica LGTBI, siendo la única comunidad sin ella.
Críticas y modelos de gestión
Por su parte, Óscar Puente retomó el argumento de los "80 años de gobierno de la extrema derecha y la derecha" en Castilla y León, ironizando sobre las acusaciones de que los problemas actuales son responsabilidad del "sanchismo". Enumeró diversos retos presentes en la Comunidad, como la emigración, el envejecimiento poblacional, la despoblación rural, la dispersión territorial y deficiencias en la sanidad, atribuyéndolos a la larga gestión conservadora y no al gobierno actual.
Puente también se refirió al candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, recordando que durante los 80 años anteriores no se logró ubicar a Castilla y León "en el podio de las comunidades en las que mejor se vive". Además, destacó al candidato socialista Carlos Martínez, a quien afirmó conocer “al dedillo” la realidad regional y consideró que ha generado un problema para el PP. Añadió que el Partido Popular busca desviar la atención enfrentándose con el presidente Pedro Sánchez y con él mismo.
En cuanto a los modelos de gestión, Puente contrastó el que atribuye a Mañueco y al alcalde Jesús Julio Carnero, considerado de ausencia, con el suyo propio, basado en la dedicación y presencia, ejemplificando con su experiencia al frente del ayuntamiento. Por último, llamó a un voto de castigo para el PP de Valladolid por incumplimientos como el soterramiento del ferrocarril o el proyecto del "mini Bernabéu", y defendió la candidatura socialista encabezada por Patricia Gómez Urbán, una mujer comprometida con un alto nivel de responsabilidad en las Cortes.
El compromiso de Patricia Gómez Urbán
Patricia Gómez Urbán cerró el acto con un compromiso firme de liderar la candidatura para "volver a ganar las elecciones en Valladolid". Pronosticó que esta provincia será clave y aportará la mayoría de procuradores necesarios para que, a partir del 15 de marzo, Carlos Martínez se convierta en presidente de la Junta de Castilla y León.
Resaltó la importancia de estos comicios para la sanidad y educación públicas, la industria, el empleo y la permanencia de los jóvenes en la región. Además, enfatizó que están en juego los derechos y libertades de los ciudadanos y especialmente de las mujeres, recordando la experiencia vivida con la ultraderecha en las instituciones. Subrayó que por eso es fundamental que el cambio llegue no solo a Castilla y León, sino también a Valladolid.