Exempleadas del hogar de Julio Iglesias denuncian presuntas agresiones sexuales

BARCELONA, SPAIN - JULY 04:  Julio Iglesias performs 'Julio Iglesias In Concert At Gran Teatre del Liceu' In Barcelona on July 4, 2012 in Barcelona, Spain.  (Photo by Miquel Benitez/Getty Images)

Varias exempleadas del servicio doméstico de Julio Iglesias han denunciado presuntas agresiones sexuales ocurridas durante su trabajo en propiedades del cantante en el Caribe. Dos antiguas trabajadoras, una empleada de hogar y una fisioterapeuta, describen episodios de tocamientos, insultos y humillaciones en un entorno que califican de control y acoso continuado, según una investigación de elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias.

Una de las mujeres afirma además que sufrió presiones para mantener contactos sexuales con el artista y relata hechos que incluyen penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. De acuerdo con sus testimonios, estos episodios se situarían en 2021, cuando la más joven tenía 22 años.

  1. Investigación y alcance del caso
  2. Testimonios y contrastes documentales
  3. Fotografías y dinámicas de selección
  4. Jerarquía interna y función de las encargadas

Investigación y alcance del caso

La publicación señala que la investigación se desarrolló durante tres años e incluyó el contacto con 15 exempleadas del servicio. En ese grupo se citan tanto trabajadoras del ámbito doméstico como profesionales especializadas, que habrían prestado servicios para el cantante entre 1990 y 2023.

Los relatos sitúan los hechos en residencias ubicadas en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas), así como en España. Según las dos extrabajadoras que describen agresiones sexuales, las responsables de la gestión del hogar y de la contratación del personal habrían tenido conocimiento de lo ocurrido.

Testimonios y contrastes documentales

La exempleada que asegura haber sufrido penetraciones sostiene que era llamada con frecuencia a la habitación del artista al terminar su jornada. En el momento descrito, el cantante tenía 77 años, y la trabajadora afirma que las situaciones se repetían de manera habitual.

También indica que esos encuentros se producían casi siempre con la presencia y participación de otra empleada que, dentro de la casa, mantenía una posición de superioridad jerárquica. En su relato, el trato recibido reforzaba una sensación de cosificación y sometimiento.

Según elDiario.es, las dos mujeres que refieren agresiones sexuales fueron entrevistadas en varias ocasiones durante más de un año y mantuvieron versiones consistentes y estables. La investigación añade que sus declaraciones se habrían contrastado con pruebas documentales, entre ellas fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos.

La publicación resume además que, en las entrevistas, las personas afectadas describen condiciones de aislamiento de las mujeres, conflictos laborales, una estructura jerárquica marcada y un clima de tensión asociado al carácter irascible atribuido a Iglesias.

Fotografías y dinámicas de selección

Los testimonios recogidos por elDiario.es y Univisión Noticias apuntan a un sistema de selección en el que, desde el primer intercambio de información, se solicitaban fotografías de cara y de cuerpo entero. De acuerdo con conversaciones de WhatsApp citadas por el medio, la contratación podía cerrarse sin entrevista personal previa.

Ya en la vivienda, dos de las mujeres afirman que el cantante realizaba preguntas de carácter íntimo, como si se mantenía atracción por mujeres, si se aceptaban tríos o si se habían sometido a cirugía de pecho. En algunos casos, sostienen que pedía ver los senos o realizaba tocamientos bajo el pretexto de comprobar el resultado de una operación de aumento o de valorar si era conveniente realizarla.

En ese mismo marco, según los relatos de estas mujeres y de otros testigos citados, se habrían producido proposiciones sexuales.

Jerarquía interna y función de las encargadas

De acuerdo con las experiencias de seis extrabajadoras o visitantes, la organización interna distinguía entre dos grandes grupos: por un lado, quienes desempeñaban tareas de servicio doméstico y, por otro, quienes cumplían funciones específicas, como fisioterapeutas, o actuaban como acompañantes o invitadas del cantante.

Por encima de esas categorías se situaban las encargadas, responsables de gestionar los asuntos del hogar y de trasladar y ejecutar las indicaciones del propietario. Según uno de los relatos recogidos, esas encargadas habrían instado o pedido a empleadas del servicio doméstico que acudieran a la habitación del cantante.