Colaborar en tareas de casa mejora la vida sexual masculina

Un reciente estudio publicado en The Journal of Sex Research revela que el deseo sexual en las mujeres está más condicionado por la distribución de las labores domésticas que por cenas románticas o detalles simbólicos. Según esta investigación, aquellas mujeres que conviven en parejas donde las tareas del hogar se reparten de manera justa experimentan niveles superiores de deseo hacia su compañero.

  1. Cuando las creencias influyen en el desear
  2. Impacto del cuidado infantil en los hombres
  3. Cómo el reparto doméstico moldea la intimidad

Alexandra Liepmann, psicóloga de la Universidad de Colorado Boulder, señala que este fenómeno se observa principalmente en mujeres que esperan relaciones basadas en la equidad. Cuando son ellas las que asumen la mayoría de las labores, desde fregar los platos hasta sacar la basura o hacer la colada, el deseo sexual suele disminuir notablemente.

El análisis se basó en datos recopilados de cerca de mil participantes de dos estudios previos: uno con 163 parejas durante la pandemia y otro con 617 personas en relación heterosexual posterior. En ambos grupos se evidenció que las mujeres cargaban con más tareas domésticas que sus parejas y que a su vez manifestaban un menor deseo sexual.

Cuando las creencias influyen en el desear

La conexión entre el reparto del hogar y el deseo sexual varía según las expectativas de cada mujer. Aquellas que buscan una pareja igualitaria muestran mayor deseo cuando las tareas están equilibradas. En cambio, el deseo cae considerablemente cuando son ellas las que llevan la mayor carga doméstica.

Por otro lado, en mujeres con posturas más tradicionales respecto a los roles de género, los resultados son distintos. En este grupo, la desigualdad en las tareas no reduce el deseo sexual; incluso, en algunos casos, puede aumentarlo. Los investigadores sugieren que estas mujeres no consideran la carga doméstica como algo injusto, sino como parte del rol esperado en su relación.

Impacto del cuidado infantil en los hombres

Además de los efectos en las mujeres, el estudio encontró datos interesantes sobre los hombres. Aquellos que dedicaban más tiempo al cuidado de los hijos reportaban menor deseo sexual, posiblemente debido al carácter “intenso y agotador” de estas tareas.

Por el contrario, los hombres que se responsabilizaban más de la limpieza del hogar mostraban un aumento en su deseo hacia la pareja. Los autores indican que estas labores son vistas como un gesto voluntario y valorado, lo que puede fortalecer la conexión emocional entre ambos.

Cómo el reparto doméstico moldea la intimidad

Los investigadores recalcan que la forma en que se distribuyen las tareas del hogar no es solo una cuestión práctica, sino que también afecta la dinámica emocional y sexual de la pareja. Para las mujeres que buscan relaciones igualitarias, la desigualdad doméstica puede convertirse en un impedimento para el deseo.

También apuntan que el deseo sexual a menudo se percibe como un problema individual o de pareja, cuando en realidad está muy ligado a las expectativas culturales y los roles de género. Futuras investigaciones explorarán cómo las conversaciones sobre el reparto de tareas domésticas influyen en el bienestar íntimo de las parejas.