Jugar Pokémon crea un área en el cerebro para recordad los nombres de las criaturas

La Universidad de Stanford demostró que los fans de Pokémon tienen un sector más desarrollado que quienes no conocen la franquicia
Personas jugando a Pokémon

Este año se celebra el trigésimo aniversario de la llegada de Pokémon al mundo, una franquicia que desde entonces no ha dejado de expandirse y consolidarse. Es difícil encontrar a alguien que no haya oído hablar de alguno de sus personajes emblemáticos, ya que se ha convertido en uno de los fenómenos culturales más influyentes de todos los tiempos.

Pero la fascinación por Pokémon va más allá de escoger un favorito o de haber disfrutado de alguno de sus múltiples videojuegos. Un estudio realizado por la Universidad de Stanford reveló que este universo ha modificado, de forma tangible, la estructura cerebral de sus seguidores.

  1. Impacto en el cerebro de los jugadores
  2. Razones visuales tras la especialización cerebral
  3. Las implicaciones del desarrollo cerebral

Según la investigación publicada en 2019 en la revista Nature, los fans que crecieron jugando han desarrollado, con el tiempo, una zona cerebral específica destinada a recordar el nombre de estos personajes fantásticos.

Impacto en el cerebro de los jugadores

Este estudio destacó que quienes disfrutaron de Pokémon durante la infancia poseen una mayor capacidad para retener nombres en comparación con quienes no jugaron. Se enfocaron especialmente en personas que comenzaron a jugar entre 1995 y 1998, cuando salieron las primeras ediciones del juego. Estas personas llevan prácticamente toda su vida familiarizadas con el universo Pokémon y disponen de una región cerebral que se activa específicamente cuando hablan o piensan en esta franquicia.

No obstante, los científicos aún no comprenden con exactitud cómo se originó esta particularidad ni en qué medida influyen la edad de inicio o el tiempo dedicado a jugar. Este hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre la plasticidad cerebral y los efectos de exposiciones tempranas a ciertos estímulos visuales y cognitivos.

Razones visuales tras la especialización cerebral

Jesse Gomez, investigador de Princeton, explicó que "dado que los Pokémon son muy pequeños y los vemos la mayor parte del tiempo con nuestra visión central, ocupan una pequeña porción de la retina central cuando los observamos".

En contraste, señaló que "los rostros son un poco más grandes, por lo que ocupan una porción ligeramente mayor de la retina central. Los escenarios, a medida que nos desplazamos por ellos, son muy grandes y se extienden hasta nuestra visión periférica". Esto evidencia cómo el formato de las consolas portátiles de Nintendo fue clave para este fenómeno cerebral.

Las implicaciones del desarrollo cerebral

Gracias a la experiencia de jugar a Pokémon, sus seguidores han logrado incrementar su capacidad de concentración y memoria. En palabras del investigador, "estos hallazgos sugieren que nuestro cerebro es capaz de desarrollar regiones cerebrales más especializadas para reconocer objetos de lo que pensábamos".

Esto demuestra que la exposición continua a estímulos específicos puede moldear áreas cerebrales y potenciar habilidades cognitivas, un dato que aporta valiosa información para campos como la neurociencia y la educación, donde entender cómo se desarrolla el cerebro es fundamental para optimizar los métodos de aprendizaje.