Baskonia logra la hazaña venciendo al Real Madrid en la final de Copa del Rey
Paolo Galbiati ha revolucionado a un equipo, a un club y a toda una ciudad. Ha sabido reconectar con la exigente afición baskonista, que ha sido testigo de tantas leyendas con la camiseta azulgrana, gracias a un juego ágil, valiente y sin miedo a enfrentar a los grandes equipos. Si en octubre muchos dudaban de él, el entrenador italiano se ha convertido en el motor que hace latir a un Baskonia vibrante y competitivo.
A pesar de contar sin pívot tras la lesión de Diop y sin su líder Tadas Sedekerskis, el equipo ha mostrado orgullo y un gran deseo de victoria. Trent Forrest apenas ha tenido descanso en estos tres días de competición, y su energía ha sido contagiosa para todo el grupo. Mientras tanto, Luwawu Cabarrot se está exhibiendo como uno de los máximos anotadores del continente, con 28 puntos en el último encuentro. Además, jugadores claves como Diakite y Omoruyi han dado un paso adelante, mejorando su rendimiento gracias a la confianza y el optimismo que transmite el italiano dentro y fuera de la pista.
- ''Paolo Galbiati, hazme campeón''
- Tavares impresiona, Omoruyi responde
- Feliz alegra el segundo cuarto al Real Madrid
- El Real Madrid busca despegarse, Luwawu sostiene a Baskonia
- Tiroteo al sol en el inicio de último cuarto
- La quinta falta de Luwawu Cabarrot hace resucitar al mejor Markus Howard
- Diakité repite la historia de semifinales para cerrar el título
''Paolo Galbiati, hazme campeón''
Galbiati convirtió en realidad el grito de ánimo que resonaba al ritmo de la canción 'Café con ron' de Bad Bunny, muy escuchada en el Roig Arena. Ya nos mostró que el café de la mañana había sido eficaz, y aunque aún queda por saber si el ron tendrá su momento, lo esencial es que su trabajo terminó con Baskonia coronándose campeón de la Copa del Rey tras una espera de 17 años.
Este triunfo confirma que una ciudad arraigada en el baloncesto, como Vitoria, sigue teniendo un papel destacado en la élite, pese a la competencia marcada por los grandes presupuestos de otros clubes. Aunque los jugadores no sean los míticos Scola, Splitter o Teletovic, mientras la leyenda persista, Baskonia continuará peleando y haciendo ruido en las competiciones.
Tavares impresiona, Omoruyi responde
El Real Madrid tenía presente la lección de las semifinales contra Valencia Basket y no quiso repetir errores en la final. Pasó de un marcador adverso de -18 al final del primer cuarto en aquel cruce, a iniciar este partido con un 13-2 a su favor en solo cuatro minutos, lo que obligó a Galbiati a parar el partido y utilizar los recursos del banquillo antes de lo previsto.
Fue entonces cuando Omoruyi y Luwawu Cabarrot saltaron a la cancha para darle un giro a las cosas. Por parte del Real Madrid, la segunda falta de Tavares interrumpió su buen ritmo ofensivo. Usman Garuba entró al partido algo desconcentrado, recibiendo las indicaciones firmes de Campazzo y Llull.
Omoruyi, en su papel imprevisto de pívot, respondió al dominio de Tavares con tiros desde el exterior, asistencias y mucha movilidad. Mientras tanto, Luwawu se mostró imparable, creando numerosos problemas para la defensa del conjunto blanco y manteniendo la intensidad durante todo el encuentro.
En un momento de inspiración rápida, Baskonia igualó el marcador gracias a Trent Forrest, que se convirtió en el tercer máximo anotador del equipo y completó una actuación sin errores (26-26, minuto 10).
Feliz alegra el segundo cuarto al Real Madrid
Facundo Campazzo destacó durante todo el partido, aunque cuando descansó, el Real Madrid supo mantenerse. En este tiempo, Feliz tomó las riendas del equipo con balones decisivos y tiros desde fuera, convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para Baskonia, al igual que su compatriota Jean Montero en el segundo cuarto. Acumuló 12 puntos en ese tramo, respondiendo a los 17 que ya llevaba Luwawu en ese momento. Durante esta fase, Trent Forrest protagonizó el mate del torneo sobre Walter Tavares.
Al descanso, el marcador reflejaba un apretado 52-47, que dejaba entrever un Real Madrid acertado, pero sin la capacidad para despegarse de un Baskonia que mostraba coraje y resistencia pese a las adversidades del encuentro.
El Real Madrid busca despegarse, Luwawu sostiene a Baskonia
El segundo tiempo arrancó con un ritmo similar al comienzo del choque. La puntería de Hezonja volvió a darle ventaja al Real Madrid (57-49, minuto 22), aunque poco a poco Baskonia fue recortando distancias hasta empatar el duelo. La rotación de nueve jugadores preocupaba un poco, pues el desgaste parecía poder pasar factura antes de lo deseado, pero en una final como esta, la fortaleza mental suele pesar más que la física.
El Real Madrid logró otra vez abrir ocho puntos de diferencia (72-64, minuto 29) gracias a un 2+1 de Garuba y una canasta de Maledon. Pero los últimos tres tiros libres de Luwawu Cabarrot, ya con 25 puntos en su nombre, mantenían la igualdad y la tensión máxima en el marcador.
Tiroteo al sol en el inicio de último cuarto
Los primeros minutos del cuarto definitivo fueron un auténtico intercambio de golpes. El Real Madrid comenzó con un triple de Maledon, pero Baskonia contestó con precisión justa. Diakite y Omoruyi con dos triples clave cada uno, convirtieron el partido en un duelo de seis minutos igualado (79-79, minuto 35).
Omoruyi encarna a la perfección el espíritu luchador de Baskonia y dio un paso adelante cuando su equipo lo necesitaba más, sumando ocho puntos fundamentales para mantener viva la final (23 puntos totales al final). No menos importante fue el desempeño de Trent Forrest, que tras su importante carga en cuartos y semifinales, volvió a demostrar su valía con 35 minutos en cancha y números casi de triple-doble (22 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias).
La quinta falta de Luwawu Cabarrot hace resucitar al mejor Markus Howard
El francés, máximo anotador con 28 puntos, no pudo finalizar el encuentro tras cometer una quinta falta a falta de 2:37 minutos, tras un manotazo a Tavares. Esto dejó en manos de Markus Howard y Trent Forrest los momentos decisivos del partido. Lo primero que hizo Howard fue anotar un tiro bombeado; acto seguido, Trent Forrest logró un 2+1. Baskonia creía más que nunca en la victoria (86-90, minuto 38).
Forrest continuó aportando en todo momento e incluso sumó un robo crucial. El Real Madrid, contracorriente, vio cómo los tiros libres de Howard ampliaban la diferencia a seis puntos, haciendo vibrar al Roig Arena repleto de seguidores azulgranas que ansiaban su primer título de Copa del Rey en 17 años.
Hezonja intentó responder con un triple complicado para acercar al Madrid (89-92) a falta de 50 segundos, pero aún quedaba la última jugada táctica de Galbiati. Con balón en manos de Diakite y la defensa de Tavares, la jugada no fue un lanzamiento típico de tres de Howard, sino una puerta atrás sorprendente que concluyó en una bandeja del jugador más bajo de la cancha, logrando una canasta que ponía la final casi sentenciada para Baskonia (89-94, minuto 40).
Diakité repite la historia de semifinales para cerrar el título
Por si fuera poco, Diakité volvió a hacer historia y se erigió como el héroe decisivo de esta Copa del Rey. Como ya hiciera ante Shengelia en semifinales para llevar a Baskonia a la final, volvió a brillar frente a Hezonja para sellar la victoria definitiva de los vitorianos.
Kurucs y Forrest colaboraron para aumentar la distancia con dos canastas finales, dejando un marcador definitivo de 89-100. Con este resultado, Valencia se rindió a los guerreros baskonistas que, en solo unos meses, han transformado un equipo casi hundido en la gran ilusión de Vitoria.