Carolina Marín: "Mi carrera ha sido casi 100% trabajo"

 Carolina Marín | RTVE
Carolina Marín | RTVE

Carolina Marín, la destacada jugadora española de bádminton y campeona olímpica en Río 2016, ha atribuido el éxito de su trayectoria deportiva al esfuerzo constante y dedicación. Tras anunciar su retirada, expresó que sería lamentable que su nombre desapareciera del mundo del bádminton.

En una entrevista concedida a Europa Press poco después de haber sido homenajeada en Huelva, la deportista onubense compartió sus emociones al regresar al polideportivo donde comenzó a descubrir este deporte que tanto ha marcado su vida. Carolina describió estos momentos con sentimientos de gratitud, destacando el afecto recibido por parte de la gente y la prensa.

  1. El trabajo detrás del éxito
  2. Lesiones y la decisión de retirarse
  3. Resiliencia y desafíos personales
  4. Su legado en el bádminton español
  5. Mirando al futuro

A lo largo de su carrera, conocida por su carácter competitivo que le valió el apodo de 'la McEnroe' durante la infancia, Marín rompió moldes en una disciplina con escasa tradición en España. Sus 13 medallas individuales internacionales y, sobre todo, el oro en Río 2016 son el reflejo de un camino lleno de trabajo y constancia.

El trabajo detrás del éxito

Carolina Marín resaltó que casi todo en su carrera ha sido fruto del esfuerzo diario. "Yo día que ha sido casi 100% (trabajo). Pero no tengo que decir yo si he sido una currante o no, a los hechos me remito, creo que el trabajo se ha demostrado durante todos estos años", afirmó la deportista de 32 años, quien recogió su raqueta por primera vez hace 24 años.

Este reconocimiento al trabajo constante es el eje que le permitió acumular múltiples éxitos en un deporte que no cuenta con una gran tradición en España. Su dedicación ha sido la clave para alcanzar marcas históricas, especialmente la medalla de oro en Río 2016, que sigue siendo un icono para el bádminton nacional.

Lesiones y la decisión de retirarse

La retirada de Carolina llegó tras varios episodios complicados debido a lesiones de rodilla. La más reciente ocurrió cuando estaba cerca de alcanzar la final de los Juegos de París 2024, quedándose a solo 11 puntos de certificar una nueva medalla olímpica. "A mí me hubiera encantado despedirme y retirarme en una pista de bádminton con una raqueta, no lo voy a negar, pero sí es cierto que me siento muy tranquila con la decisión que he tomado, porque es la mejor que he tomado en mi vida", relató.

Reconoce que la decisión fue difícil, siendo consciente de que toda carrera deportiva tiene un final. "Ha sido una decisión dura, un momento complicado y delicado, me da pena que llegue el final, todos tenemos una fecha de caducidad, antes o después va a llegar nuestra retirada, nuestra 'jubilación'. Pero da pena, porque en mi caso han sido 24 años", añadió.

Resiliencia y desafíos personales

Más allá de las lesiones, la resiliencia ha sido una cualidad fundamental en la vida de Marín. "La resiliencia la verdad que la he ido descubriendo a través de estos años, con la primera lesión, la pérdida de mi padre, la segunda lesión, la tercera...", comentó, destacando la capacidad para sobreponerse a situaciones difíciles.

El alejamiento de su familia a los 14 años para mudarse a Madrid y entrenar en el CAR también fue un reto importante. "Eso fue muy complicado pero también fue muy bonito, no te voy a decir lo contrario", reconoció. Siempre mantiene viva la ilusión de aquella niña que empezó con una mochila llena de sueños y que no perdió las ganas de seguir luchando.

Su legado en el bádminton español

Carolina Marín es consciente del impacto que ha tenido para el bádminton en España. Se siente orgullosa de haber promovido el deporte y de que ahora haya más niños y familias interesados en practicarlo. Sin embargo, también manifestó críticas a la Federación Española de Bádminton por la falta de un impulso más sólido tras su oro olímpico. "Creo que se debería de haber promocionado mucho más este deporte, se deberían de haber conseguido muchas más licencias deportivas", declaró.

Sobre su comparación con otros grandes deportistas nacionales, prefirió que cada uno siga su propio camino: "Carolina Marín solamente hay una, al igual que solamente hay un Rafa Nadal y un Pau Gasol. Cada niño y cada niña tiene que crear y hacer su propio camino."

Mirando al futuro

Actualmente, Marín no tiene definido su futuro profesional tras la retirada. "No estoy formada como entrenadora. Entonces, yo no puedo formar entrenadores, no sé si voy a ser buena entrenadora", confesó, aunque dejó claro que no quiere alejarse del bádminton. "Me daría mucha pena que Carolina Marín cuelgue su raqueta y a partir de ahora ya se olvide del bádminton. Voy a hacer todo lo posible para que eso no pase", aseguró.

Respecto a su lugar en la historia del deporte español, prefirió que sea el público quien decida su posición frente a figuras como Rafa Nadal o Pau Gasol. "No soy yo la que debe decir eso, porque compararme con nombres y figuras tan importantes del deporte español son palabras mayores. Yo creo que no soy yo la que puede decidir eso, eso es para el público", concluyó.