Futbolista iraní con visado humanitario en Australia decide regresar a su país

Una de las dos futbolistas iraníes más recientes de la selección femenina, a quien Australia otorgó un visado humanitario, ha decidido volver sobre sus pasos. Poco después de recibir el permiso, contactó con la Embajada iraní para expresar su intención de regresar a Irán, según informó el ministro de Interior, Tony Burke, este miércoles. "En Australia la gente puede cambiar de opinión", recalcó Burke.

El ministro no especificó si se trata de Mohadeseh Zolfi o de Zahra Soltan Meshkeh Kar, miembro del equipo de apoyo, quienes recibieron visados antes de que el resto del conjunto iraní viajara desde Brisbane hacia Sídney con rumbo a Kuala Lumpur, Malasia. Burke comentó que la deportista habló con algunas compañeras que también había cambiado de parecer. "En Australia la gente puede cambiar de opinión", insistió, citando sus declaraciones recogidas por la cadena ABC.

  1. Contacto y cambio de decisión
  2. Respuesta de Australia
  3. Contexto del conflicto
  4. Acusaciones de Irán hacia EEUU

Contacto y cambio de decisión

El ministro Burke explicó que, tras tomar la decisión, la jugadora fue entrevistada por oficiales australianos para confirmar que hubiera sido una elección propia. "Se le hicieron todas las preguntas que se deseaban", detalló. Posteriormente, ella se puso en contacto con la Embajada iraní, desde donde la recogieron en el hotel donde se alojaban las integrantes que optaron por quedarse en Australia en lugar de retornar a Irán.

Burke manifestó que gracias a esta comunicación, la Embajada iraní ahora tiene conocimiento de la ubicación exacta de todas las personas involucradas. Además, afirmó que las autoridades australianas están gestionando el traslado de las personas indicadas. Insistió en que Australia ha brindado a cada miembro de la delegación "un respeto que les resultaría desconocido en Irán". Reafirmó con firmeza: "La decisión es suya".

Respuesta de Australia

El ministro también resaltó el orgullo que todos los australianos pueden sentir por la actuación de sus fuerzas de seguridad y funcionarios gubernamentales. Según sus palabras, la Policía Federal Australiana y el Ministerio del Interior han trabajado para demostrar que Australia es un país que respeta la libertad de elección, especialmente para las mujeres.

Las últimas en aceptar la propuesta de quedarse en Australia fueron Zolfi y Meshkeh Kar, sumando un total de siete deportistas. El primer grupo estaba conformado por Fatemé Pasandidé, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefé Ramazanzadé y Mona Hamudi, todas ellas integrantes del equipo nacional.

Contexto del conflicto

Estas futbolistas se negaron a cantar el himno iraní durante un encuentro contra Corea del Sur, celebrado el 2 de marzo en la Copa Asiática Femenina. Esta acción llevó a que la televisión estatal de Teherán las calificara de "traidoras", generando preocupación sobre posibles represalias si regresaban a su país.

Acusaciones de Irán hacia EEUU

El resto del equipo de fútbol femenino iraní ya llegó a la capital de Malasia, donde el embajador de Irán, Valiollah Mohamadi, les dio la bienvenida, según informó la agencia Tasnim. Por su parte, Mehdi Taj, presidente de la federación iraní de fútbol, acusó a la Policía australiana de impedir que una o dos futbolistas salieran del hotel, así como de bloquear el autobús del equipo, detenerlas en la puerta del aeropuerto y separar a hombres y mujeres.

Taj atribuyó estos hechos al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalando que "o está martirizando a nuestras niñas inocentes en la escuela o, como ahora, las está tomando como rehenes". Según el dirigente, los australianos informaron a las futbolistas que el Gobierno estadounidense indicaba que todo el equipo debía asilarse como refugiado.

Finalmente, advirtió que, debido a los problemas actuales, "si el panorama para el Mundial es así, nadie con sentido común aceptaría que la selección nacional iraní de fútbol fuera enviada a Estados Unidos".