Antonio Garamendi, incrédulo ante la falta de apoyo a la subida del SMI
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha expresado este martes su incredulidad ante las críticas emitidas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hacia su organización empresarial por la falta de apoyo a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI).
Garamendi ha denunciado que, en su opinión, el Gobierno intenta buscar culpables para encubrir problemas mayores, señalando que "parece que aquí hay que seguir buscando enemigos, pues para tapar, no sé, alguna miseria", según declaró a la cadena Cope, recogido por Europa Press.
- Las empresas y el Gobierno
- La crisis de los salarios y los impuestos
- La falta de trabajadores y las autoridades
- El papel de la CEOE en la economía
Las empresas y el Gobierno
El líder empresarial ha criticado que Pedro Sánchez parece tener una visión limitada de las empresas en España, centrándose únicamente en las 35 compañías del Ibex, mientras que existen más de dos millones de pequeños empresarios. Garamendi advierte que el mensaje del Gobierno va dirigido erróneamente contra quienes generan riqueza en el país.
Este enfoque, según el presidente de la CEOE, perjudica a los verdaderos motores económicos y contribuye a un ambiente de confrontación que no beneficia a nadie, especialmente a quienes sostienen la economía real.
La crisis de los salarios y los impuestos
Para Garamendi, uno de los problemas centrales es que subir los salarios resulta complicado porque el Gobierno aumenta la presión fiscal. Sostiene que "el Gobierno se está poniendo morado, y lo digo así de claro, a subir impuestos desde el punto de vista de los seguros sociales".
Según su análisis, este incremento de impuestos termina por absorber lo que podría llegar a los trabajadores, lo que crea una situación insostenible para el mercado laboral y limita la capacidad real de mejora de las condiciones salariales.
La falta de trabajadores y las autoridades
Otro aspecto destacado por Garamendi es la ausencia diaria de 1.700.000 trabajadores en el país, una cifra que, en su opinión, no parece preocupar al Gobierno. Critica que mientras aumenta este ausentismo, las autoridades continúan otorgando permisos que no contribuyen a solucionar el problema.
Esta situación genera una gran frustración en el sector empresarial, al punto que el presidente de la CEOE admite estar "más que hiperenfadado" con las políticas y la gestión que observa del Gobierno respecto a estos asuntos fundamentales.
El papel de la CEOE en la economía
Garamendi subraya que el Gobierno debería enfocarse en ayudar a las pequeñas empresas y autónomos para que puedan mantenerse y crecer. Defiende que, a pesar de las dificultades, las empresas son quienes crean la riqueza y son parte esencial de la solución a los desafíos económicos.
Critica que el Ejecutivo busque enemigos y culpables en la CEOE y los empresarios, a quienes ahora considera un "muñeco de goma o de trapo" al que se le dan golpes injustamente, cuando su papel debería ser reconocido y apoyado para fomentar la productividad y competitividad empresarial.