Los precios en hortalizas, legumbres, huevos, pescado y carne subieron en 1 año

Archivo - Un puesto de frutas y hortalizas en un mercadillo al aire libre
Archivo - Un puesto de frutas y hortalizas en un mercadillo al aire libre

El último año ha dejado claros ganadores y perdedores en el supermercado. Algunos productos básicos han subido de precio considerablemente, mientras que otros se han abaratado. En esta revisión del IPC desde abril de 2025 a abril de 2026 en España, se observa cómo ciertos alimentos esenciales han experimentado notables cambios.

Productos como las hortalizas cultivadas por su fruto y las legumbres verdes están entre los que más han aumentado su costo. También han notado subidas importantes los huevos, el pescado y la carne. Por otro lado, frutas tropicales, aceites vegetales y algunos cereales han bajado de precio, ofreciendo cierto alivio al bolsillo.

Este balance refleja cómo la inflación se mueve con fuerza en determinados sectores de la cesta de la compra, mientras que otros permiten respirar un poco más al consumidor. La información proviene de las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), que ha ajustado la metodología del IPC este año para ofrecer datos actualizados y más precisos.

  1. Productos que suben de precio
  2. Productos que bajan de precio
  3. Variaciones mensuales y primeros meses del año
  4. Cambios metodológicos en el IPC

Productos que suben de precio

Las hortalizas cultivadas por su fruto, como tomates, pepinos, calabacines, berenjenas o pimientos, han registrado una subida notable, alcanzando un incremento del 23% durante el último año. A estas se suman las legumbres verdes —judías, guisantes, habas y tirabeques— que han subido un 17,5%.

En cuanto a alimentos de origen animal, los huevos no se quedan atrás, con un encarecimiento del 14,7%. El pescado fresco, sea refrigerado o congelado, también aumenta de precio, un 8,7%, acompañado de los despojos comestibles, que han subido un 8,6%. Los preparados de marisco (+6,7%), los cítricos frescos (+6,6%) y la carne fresca (+5,1%) completan la lista de los más afectados.

Productos que bajan de precio

Aunque en menor cantidad, algunos alimentos han reducido su precio y alivian el presupuesto familiar. Destacan las frutas tropicales, que incluyen aguacates, plátanos, piñas, mangos y papayas, con una caída del 20,4%. También bajan los aceites vegetales un 5,9%, otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas) un 5,4%, y las patatas junto a otros tubérculos un 2,9%.

El azúcar, tanto de caña como de remolacha, se ha abaratado un 2,5%, al igual que los cereales (-1,8%) y las pastas como macarrones o tallarines (-1,5%). Esta tendencia muestra que no todo sube en la cesta diaria, aportando un cierto equilibrio.

Variaciones mensuales y primeros meses del año

Durante los primeros cuatro meses de 2026, los alimentos con mayores incrementos son las hortalizas cultivadas por su fruto (+24,8%) y las legumbres verdes (+17,5%). El vino de uva también suma un 5,6%, los preparados de marisco un 4,2% y otras hortalizas como ajo, cebolla y zanahoria se han encarecido un 4,1%.

Frutas como las tropicales y las bayas frescas (fresas, frambuesas, arándanos) han subido un 4%, reflejando movimientos al alza en distintos grupos. En cuanto a abril, el precio que más escaló respecto a marzo fue el de las hortalizas cultivadas por su fruto, con un incremento del 11,9%.

Le siguen las frutas tropicales (+4%), las hortalizas de hoja o tallo (+2%) y el pescado fresco (+1,6%). Por otro lado, las bayas frescas bajaron un 26,3%, las legumbres verdes un 5,9% y los cítricos un 3%, mostrando que dentro de las fluctuaciones mensuales también se registran importantes descensos.

Cambios metodológicos en el IPC

Desde enero de 2026, el INE aplica el IPC con base 2025, que introduce una novedad importante al pasar de 12 a 13 grandes grupos. La cesta de la compra se ha actualizado, incorporando productos nuevos como aguacates, arándanos, refrescos de té y cerveza con limón, mientras que eliminó artículos como la corbata y el pañuelo, considerados obsoletos.

Además, la recogida y grabación de precios ha mejorado, abordando cambios en las características de los productos de forma inmediata gracias al uso de dispositivos electrónicos. El INE también avanza en la automatización de la recolección de datos con escáneres, monitorización web y otras tecnologías que fortalecen la precisión del IPC.