Portugal demuestra que un sistema eléctrico casi 100% renovable es posible ahora, no en 2050
Portugal comenzó el año 2026 con un dato que podría parecer adelantado en el tiempo, pero que ya es una realidad palpable: el 80,7% de la electricidad generada en el territorio continental durante enero provino de fuentes renovables, según el informe publicado por la Asociación Portuguesa de Energías Renovables (APREN). Este resultado supone la mejor cifra de los últimos nueve meses y coloca al país en la segunda posición del ranking europeo, únicamente superado por Noruega y precediendo a Dinamarca, reconocido globalmente por su liderazgo en energía eólica.
Durante el periodo comprendido entre el 1 y el 31 de enero, Portugal produjo un total de 5.479 gigavatios hora (GWh) de energía eléctrica, de los cuales 4.420 GWh correspondieron a generación renovable, de acuerdo con la información facilitada por APREN y recogida por medios como Jornal Económico y Eco. Este porcentaje representa el nivel más alto de incorporación de renovables desde abril de 2025, mes en el que un importante apagón elevó la producción limpia al 83,3%, poniendo a prueba la capacidad de respuesta del sistema eléctrico portugués.
- Fuentes principales: hidráulica y viento
- Destacado rendimiento a nivel europeo
- Modelo para la transición energética
- Implicaciones para la transición hacia un futuro verde
Fuentes principales: hidráulica y viento
El excelente rendimiento registrado en enero no es resultado de una casualidad, sino que se apoya en una combinación energética claramente definida. La generación estuvo dominada por la energía hidráulica, que aportó el 36,8% del total, seguida de cerca por la energía eólica con un 35,2%. En tercer lugar y aunque con una cuota menor, la solar fotovoltaica contribuyó con un 4,4% de la producción total renovable.
En conjunto, casi un 75% de toda la electricidad suministrada en Portugal provino del agua y del viento, recursos que abundan en su entorno atlántico. El aumento registrado en la generación hidráulica y eólica fue especialmente relevante en un mes donde la demanda eléctrica alcanzó un récord, incrementándose en un 8,3% en comparación con enero de 2025, tal y como destaca APREN.
Destacado rendimiento a nivel europeo
El dato de enero situó a Portugal en una posición destacada dentro del panorama europeo en términos de producción con energía renovable. Con un 80,7% de electricidad proveniente de fuentes limpias, el país ascendió al segundo lugar en el ranking continental, solo por debajo de Noruega, donde la cuota renovable alcanzó el 96,3%, y por delante de Dinamarca, que se situó en un 78,8%.
Tradicionalmente, Portugal figuraba en la cuarta posición, pero gracias a una conjunción de condiciones hidrológicas favorables, vientos intensos y un incremento constante en su capacidad instalada renovable durante la última década, logró escalar posiciones. La prensa económica portuguesa recuerda que el país adelantó a 2026 su meta de conseguir que el 80% de la electricidad procediese de fuentes renovables, inicialmente prevista para 2030.
Menor dependencia exterior y ahorro económico
Los efectos observados trascienden lo simbólico y medioambiental. Según el informe de APREN, durante enero las importaciones de electricidad sólo supusieron un 5,6% del consumo total en Portugal continental, reduciendo así la dependencia energética externa.
En términos económicos, el precio medio horario en el Mercado Ibérico de Electricidad (MIBEL) se fijó en 71 euros por megavatio hora, lo que representa una caída del 26,6% respecto al mismo mes del año anterior. APREN calcula que la alta participación de energías renovables generó un ahorro acumulado aproximado de 703 millones de euros en enero, si se compara con un escenario en el que la misma cantidad de electricidad hubiese sido generada por centrales de ciclo combinado de gas natural.
Modelo para la transición energética
Portugal se está posicionando como un referente avanzado en el proceso de transición energética dentro de Europa. La actualización de su Plan Nacional de Energía y Clima ha adelantado a 2026 el objetivo de alcanzar un 80% de electricidad renovable en el mix eléctrico y plantea llegar al 85% en 2030, con la finalidad de alcanzar la neutralidad climática en 2045.
Para cumplir estas metas, el país está impulsando una estrategia que combina energías solar, eólica e hidráulica, junto a proyectos de almacenamiento y el desarrollo de redes inteligentes. Además, Portugal prevé una retirada progresiva de las centrales de gas natural, con un compromiso formal de eliminarlas a partir de 2040, según establece la Ley Marco del Clima portuguesa.
Implicaciones para la transición hacia un futuro verde
Lo ocurrido en enero demuestra que el plan portugués no se limita a declaraciones, sino que ya se refleja en jornadas y semanas en las que la electricidad renovable domina casi en su totalidad el sistema eléctrico nacional. La experiencia de Portugal ofrece valiosas enseñanzas para países vecinos como España, que comparten recursos energéticos, mercado eléctrico y objetivos de sostenibilidad climática.
En un escenario marcado por la crisis climática, tensiones geopolíticas ligadas al gas y la preocupación por los costes energéticos, los datos aportados por APREN constituyen una noticia muy positiva que va más allá de las fronteras portuguesas. Revelan que un sistema eléctrico con cerca del 80% de generación renovable es viable desde un punto de vista técnico, permite reducir la dependencia externa y contribuye a disminuir la factura energética en un mes de alta demanda.
Mientras la Unión Europea sigue debatiendo cómo acelerar sus compromisos de descarbonización sin perjudicar su competitividad, Portugal ofrece ya una imagen de futuro: redes eléctricas capaces de soportar grandes aportaciones de fuentes hidráulicas y eólicas, precios de la electricidad más bajos impulsados por las renovables y países adelantando sus objetivos climáticos porque las tecnologías limpias demuestran su eficacia.
Aunque Portugal aún no alcanza el 100% renovable, los resultados de enero de 2026 evidencian que la senda hacia una electricidad prácticamente renovable está mucho más cerca que hace una década.