Vox dobla su fuerza en Aragón y condiciona el segundo mandato de Azcón (PP)
Vox ha alcanzado el 17,8% de los votos en las elecciones celebradas este domingo en Aragón y ha quedado por delante del PSOE en la ciudad de Teruel.
Los resultados elevan su presencia en las Cortes de Aragón hasta 14 diputados, frente a los siete obtenidos en los comicios autonómicos de 2023, lo que sitúa a la formación como un actor decisivo para la investidura del presidente autonómico.
El escenario abre una nueva negociación para que el ‘popular’ Jorge Azcón pueda revalidar la Presidencia de la comunidad, con Vox en posición de condicionar el futuro gobierno.
- Resultados y llave de gobierno
- Antecedentes y comparación con Extremadura
- Campaña y presencia de Abascal
- Mensajes contra bipartidismo y ejes temáticos
- Campo, Mercosur y disputa por el voto agrario
- Trasvase del Ebro y tensiones con el PP
Resultados y llave de gobierno
MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
Vox ha logrado 14 diputados en las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Aragón, duplicando su representación respecto a 2023, cuando obtuvo siete escaños.
Con estos números, la formación de Santiago Abascal queda en posición de facilitar que el presidente ‘popular’ Jorge Azcón pueda repetir al frente del Ejecutivo autonómico.
En detalle, Vox ha reunido el 17,8% de los apoyos y ha superado al PSOE en la ciudad de Teruel.
Se trata de la tercera legislatura de Vox en el Parlamento aragonés: entró por primera vez en 2019 con tres representantes, y desde entonces la evolución ha sido al alza.
Antecedentes y comparación con Extremadura
Las previsiones para Vox en Aragón eran favorables y el desenlace recuerda al contexto vivido en Extremadura. Allí, María Guardiola convocó elecciones anticipadas con el objetivo de alejarse de Vox, pero el PP solo sumó un escaño y la formación de Abascal duplicó su presencia.
Ese resultado en Extremadura derivó en un Vox con más fuerza negociadora, que pasó a reclamar su entrada en el gobierno autonómico.
En Aragón, Azcón siguió un movimiento similar y, ante la imposibilidad de aprobar los presupuestos de 2026, optó por la convocatoria electoral anticipada.
Una diferencia entre ambos territorios se sitúa en el perfil del candidato de Vox. Óscar Fernández Calle era un nombre poco conocido, mientras que Alejandro Nolasco había ejercido como vicepresidente autonómico hasta la ruptura de los ejecutivos de coalición en 2024.
Campaña y presencia de Abascal
En términos generales, Vox mantuvo en Aragón la misma pauta de campaña aplicada en Extremadura. Abascal se implicó de forma directa y participó en cerca de una treintena de actos, con presencia en la comunidad desde mediados de enero.
Sin embargo, el seguimiento de la noche electoral no se realizó desde Zaragoza. Según traslada Vox a Europa Press, los resultados se conocieron desde la sede nacional, ubicada en la calle Bambú de Madrid.
Mensajes contra bipartidismo y ejes temáticos
Durante la campaña, Abascal volvió a presentar a Vox como alternativa frente a PP y PSOE, a los que atribuye responsabilidades sobre problemas que, según su discurso, afectan a Aragón y al conjunto del país.
Entre los asuntos repetidos en los mensajes de Vox destacan la agricultura y la ganadería, además de la inseguridad que la formación vincula a la inmigración “masiva”. En ese marco, también se aludió a un impacto en los servicios públicos y a dificultades en el acceso a la vivienda.
De forma más amplia, Vox insistió en el rechazo a políticas ecológicas, a medidas relacionadas con inmigración ilegal, a las políticas “de género” y al gasto político que califica de “superfluo”.
La inmigración ilegal también ganó espacio en la campaña con referencia al plan promovido por el Gobierno para regularizar a medio millón de inmigrantes, aprobado en Consejo de Ministros a finales de enero, en plena campaña.
Otro eje fue la apelación a la “coherencia” territorial del partido. Vox trató de marcar distancia con el PP, al que acusa de sostener posiciones distintas según la comunidad autónoma y las expectativas electorales, y reiteró su rechazo a entrar en gobiernos que no atiendan sus exigencias.
Campo, Mercosur y disputa por el voto agrario
El peso del sector agrícola en Aragón se reflejó durante la campaña. Vox trasladó al debate electoral la paralización de la aprobación del acuerdo de Mercosur en el Parlamento Europeo y utilizó ese asunto para reforzar su perfil de defensa del campo frente al PP y al PSOE.
La formación reprochó al PP su apoyo al acuerdo, al que se refirió como “una traición al campo”. En paralelo, los ‘populares’ endurecieron su discurso contra Mercosur a lo largo de la campaña.
En la disputa por el voto agrario, Vox también se vio envuelto en un debate especialmente sensible en Aragón: el trasvase del Ebro, que genera un rechazo social relevante en la comunidad.
Trasvase del Ebro y tensiones con el PP
Nolasco afirmó que “si sobra agua en Aragón, y evidentemente sobra, se puede dar a nuestras regiones vecinas”, unas palabras que motivaron críticas desde distintos partidos al interpretarse como una defensa del trasvase.
Azcón cuestionó si una posición favorable al trasvase del Ebro resultaba compatible con la defensa de los agricultores.
Posteriormente, Abascal matizó que Vox defiende la “interconexión de todas las cuencas” y evitó el término “trasvase”, asegurando que el partido mantiene el mismo planteamiento en todas las regiones.
En otro frente, Abascal y Nolasco buscaron poner el foco en lo que calificaron como incoherencias de la candidata del PSOE, la exministra de Educación Pilar Alegría, por sus vínculos con el dirigente socialista Francisco Salazar, acusado de acoso sexual por varias trabajadoras. También se insistió en ataques relacionados con casos de presunta corrupción que afectan al PSOE.
La campaña volvió a evidenciar fricciones entre PP y Vox, con el contexto de las negociaciones en Extremadura, descritas como encalladas y rodeadas de reproches.
La tensión aumentó en la recta final con la publicación de ‘ABC’ de unos audios en los que se escucha a altos cargos de Vox en Aragón criticando a Abascal y la estrategia del partido, poco antes de la ruptura de los gobiernos autonómicos con el PP. Abascal atribuyó esa revelación a una “guerra sucia” contra la formación por parte de ‘Génova’ y “sus terminales mediáticas”.
Durante la campaña en Extremadura también se conoció el presunto desvío de fondos recaudados por Revuelta, una organización juvenil afín a Vox, para los afectados por la dana de la Comunidad de Valencia. En esa ocasión, la reacción de Abascal y Vox también consistió en responsabilizar al PP.
La situación elevó el tono del PP, que difundió el mensaje “Hasta aquí hemos llegado” a través de la red social X (antes Twitter), lo que derivó en un cruce de mensajes en esa plataforma.
En esa dinámica, desde Vox se acusó al PP de promover “guerritas sucias” y de gestionar políticas del PSOE, además de retar a los ‘populares’ a pactar con el PSOE.
En su última atención a medios durante la campaña, el viernes, Abascal reiteró que el PP estaría “más empeñado en atacarles” que en hacer oposición al Gobierno de Sánchez, una crítica habitual a los ‘populares’, a quienes reprocha una supuesta connivencia con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
En esa línea, exigió a Alberto Núñez Feijóo que “se aclare de una vez” y habló de “nerviosismo, que ya se puede llamar histerismo”. También insistió en que no se puede “estar en misa y repicando” ni “decir una cosa u otra en función del territorio”. Por último, sostuvo que las revelaciones difundidas en campaña no tendrían “ningún efecto” en el resultado electoral.