Los embalses españoles se sitúan al 77,3% de su capacidad
La situación de los embalses vuelve a colocarse en el centro del debate ambiental: la reserva hídrica española registra un salto notable en solo una semana. Este tipo de evolución marca el pulso de la planificación del agua y ayuda a entender por qué conviene seguir los datos oficiales con atención.
Conocer el nivel de almacenamiento no es un detalle menor. Un seguimiento constante permite valorar el impacto real de las precipitaciones, anticipar escenarios y reforzar hábitos de uso responsable, especialmente cuando las cifras cambian con tanta rapidez.
Los datos proceden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y dibujan una fotografía clara del momento, tanto a escala estatal como por vertientes y por cuencas.
Estado de los embalses esta semana
La reserva hídrica española alcanza los 43.341 hectómetros cúbicos (hm3) tras sumar 5.634 hm3 en los últimos siete días. Ese incremento equivale al 10,1% de la capacidad total de los embalses, según el MITECO.
El avance semanal refuerza la importancia de vigilar estos indicadores: una variación tan marcada en poco tiempo condiciona decisiones y prioridades en materia de agua, desde la gestión hasta la concienciación ciudadana.
Borrascas y lluvias acumuladas
Desde el inicio del tren de borrascas, la reserva hídrica suma una mejora de 21 puntos. Como referencia temporal, a fecha de 30 de diciembre de 2025 el nivel se situaba en el 56,3%.
Durante esta semana, las precipitaciones han tenido una incidencia destacada en toda la Península. La máxima se ha registrado en Ceuta, con 302 litros por metro cuadrado (l/m2), un dato que ayuda a contextualizar el repunte observado en el conjunto del sistema.
Niveles por vertientes y cuencas
Por vertientes, la atlántica se sitúa en el 80,1%, mientras que la mediterránea alcanza el 68,4%. Esta lectura por grandes áreas permite entender mejor dónde se concentra el volumen disponible.
En el desglose por cuencas, el panorama es mayoritariamente positivo: todas superan el 50% de su capacidad salvo una, lo que subraya la relevancia de mantener el seguimiento y promover un uso eficiente del recurso.
Cuencas con registros más altos
Cuatro demarcaciones rebasan el 90%: Tinto, Odiel y Piedras (95,2%), Galicia Costa (94,9%), las Cuencas internas de Cataluña (92,2%) y Cuencas internas del País Vasco (90,5%).
Además, por encima del 80% se encuentran el Cantábrico Occidental (89,6%), el Cantábrico Oriental (86,3%), el Guadalete-Barbate (85,1%), el Miño-Sil (84,9%) y el Guadiana (84,5%).
Cuencas en rangos medios y el caso del Segura
En niveles intermedios figuran el Tajo (79,3%), el Duero (76,8%), el Guadalquivir (74,4%), el Ebro (74,3%) y la Cuenca Mediterránea Andaluza (71%), junto al Júcar (57,3%).
Por debajo de la mitad aparece el Segura, con un 39,4%. Este contraste refuerza la necesidad de mantener la atención en la evolución por cuencas y de sostener medidas de uso responsable del agua allí donde el margen es menor.