El Ejército de Tierra apuesta por drones utilizados en Ucrania para modernizarse

Unidades del Centro de Fuerza Futura del ET realizan una demostración de empleo de capacidades diferenciales en un supuesto táctico donde se muestra la aplicación tecnológica en su desarrollo. A 14 de abril de 2026 en Viator, Almería (Andalucía, España).
Unidades del Centro de Fuerza Futura del ET realizan una demostración de empleo de capacidades diferenciales en un supuesto táctico donde se muestra la aplicación tecnológica en su desarrollo. A 14 de abril de 2026 en Viator, Almería (Andalucía, España).
  1. Modernización del Ejército de Tierra
  2. Campaña de Experimentación Táctica
  3. Sistemas no tripulados en el foco
  4. El papel de la inteligencia artificial

Modernización del Ejército de Tierra

El Ejército de Tierra inicia un proceso decisivo para su modernización, enfocado en adaptarse a las cambiantes condiciones del combate contemporáneo. La tecnología tiene un papel crucial en esta evolución, que busca responder a los nuevos desafíos operativos con herramientas y tácticas innovadoras. Por eso, se organiza una exhibición táctica en Viator, Almería, donde se ponen a prueba capacidades avanzadas como drones utilizados en conflictos actuales, con el fin de evaluar y eventualmente integrar estos recursos en su arsenal.

Este proceso de transformación se divide en tres fases bien definidas, con un horizonte de trabajo que abarca desde 2026 hasta 2035. En la etapa inicial, conocida como Fuerza Posible, se incorporan ya nuevas capacidades y desarrollos tecnológicos importantes. Para el año 2030, la meta es alcanzar la Fuerza Avanzada, que se aproxima al modelo final mediante la integración de tecnologías de última generación y capacidades renovadas.

Finalmente, en 2035, se pretende llegar a la Fuerza de Ventaja, que consolidará la transformación con la adopción de tecnologías y habilidades disruptivas que aseguren el éxito en futuros entornos operativos. La incorporación de estas novedades también implica una renovación en el equipamiento material, con énfasis en mejorar el conocimiento situacional y la inteligencia basada en sistemas no tripulados y análisis avanzado de datos.

Campaña de Experimentación Táctica

En este contexto, el Ejército de Tierra ha lanzado la Campaña de Experimentación Táctica en la Base de la Brigada 'Rey Alfonso XIII' II de La Legión, específicamente en el Campo de Maniobras y Tiro Álvarez de Sotomayor. Esta iniciativa, organizada por el Centro de Fuerza Futura dependiente de la División de Planes del Estado Mayor, busca probar la eficacia e integración de diversas soluciones desarrolladas por la industria de defensa española.

Durante el evento, más de treinta empresas nacionales como Amper, GMV, Indra, entre otras, junto a universidades y centros tecnológicos, presentan sus innovaciones. Muchas de estas tecnologías ya se aplican en escenarios bélicos actuales como el conflicto ucraniano. Según el coronel Alberto Quero, jefe del Centro de Fuerza Futura, esta campaña sirve para reunir y evaluar el máximo número de experimentos dentro del programa de transformación del Ejército.

Además de extraer aprendizajes de Ucrania, también se analizan lecciones de otros conflictos recientes y pasados, como el de Nagorno Karabaj. El ejercicio facilita al Ejército mejorar el proceso de definición de necesidades y requisitos para las nuevas capacidades y equipamientos, optimizando así la adquisición futura.

Sistemas no tripulados en el foco

La campaña da prioridad a los sistemas autónomos no tripulados, tanto aéreos como terrestres, que se adaptan a diversas funciones operativas como inteligencia, vigilancia, reconocimiento, apoyo logístico y ataques, incluyendo dispositivos tipo kamikaze y municiones merodeadoras. También se destacan las tecnologías para detectar, seguir y neutralizar estas plataformas (C-UAS), catalogadas como la mayor amenaza en el campo de batalla actual.

Se exhiben asimismo soluciones de guerra electrónica y conectividad, consideradas esenciales para integrar sensores y efectores en el escenario operacional. Entre las innovaciones presentadas, destaca un puesto de mando semienterrado con protección multispectral contra drones, que permite visualizar mapas de situación y manejar operaciones con apoyo de realidad virtual para una experiencia inmersiva del combate.

El Ejército ha probado vehículos terrestres no tripulados dedicados a misiones variadas: apoyo logístico con carga útil de hasta 400 kilos, operaciones kamikaze con capacidad de 25 kilos y tareas multipropósito como apertura de brechas mediante mangueras explosivas ligeras. También se ha probado un detector portátil de drones, ligero y sencillo de usar, que alerta mediante sonido o vibración y permite acciones inmediatas contra amenazas, tecnología empleada en ambos bandos del conflicto en Ucrania y Rusia.

El papel de la inteligencia artificial

El coronel Quero resalta la trascendencia de la inteligencia artificial (IA) en el combate actual, presente en todos los aspectos operativos. La IA facilita procesar el enorme volumen de información disponible, permitiendo traducir datos complejos en decisiones tácticas rápidas y precisas. Su uso es indispensable para enfrentar los retos tecnológicos y estratégicos presentes.

Los trabajos de campo en la base de La Legión en Viator continuarán hasta el jueves, culminando con la visita del rey Felipe VI, quien conocerá de primera mano los avances y resultados de esta campaña experimental. El monarca ya presenció en 2021 una demostración similar, donde el Grupo de Combate Experimental y otros programas clave mostraron avances significativos, como el vehículo de combate sobre ruedas 8x8.