Irene Montero destaca el incremento del interés por la izquierda y anticipa que las coaliciones políticas tenderán a desintegrarse espontáneamente
- Alianzas en la izquierda
- Defensa de los servicios públicos
- Crisis y privatizaciones en Castilla y León
Alianzas en la izquierda
La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha declarado que las coaliciones dentro de la izquierda "se desvanecerán por sí solas". Asimismo, destacó que la ciudadanía demanda una representación progresista en las instituciones para contener el crecimiento de la derecha, especialmente en regiones como Castilla y León, donde se ha producido un significativo deterioro en la atención sanitaria pública.
Estas afirmaciones se realizaron durante su intervención en una concentración en Valladolid en defensa de la sanidad pública, donde fue consultada sobre la refundación del proyecto Sumar, IU, Comuns y Más Madrid y su papel en la izquierda.
Defensa de los servicios públicos
Montero subrayó que lo trascendental ya está en marcha: la existencia de un amplio sector social con deseos de fortalecer la izquierda, proteger la sanidad y educación públicas, impulsar políticas feministas y reducir el costo de los alimentos. En este contexto, aseguró que Podemos seguirá siendo un actor clave para alcanzar estos propósitos.
La eurodiputada enfatizó que su labor se desarrollará tanto en el ámbito social como institucional, con el objetivo de garantizar que la izquierda construya condiciones que permitan una vida digna. Además, lamentó el impacto negativo que el deterioro de los servicios públicos y el aumento del costo de vida están teniendo en territorios como Castilla y León.
Crisis y privatizaciones en Castilla y León
Al ser cuestionada sobre su posible participación en la nueva plataforma de corte izquierdista, Montero reiteró que las distintas formas de presentación de la izquierda se irán consolidando de manera natural, subrayando el deseo popular por una izquierda fuerte y unida.
La dirigente alertó acerca de una derecha que no debe ser subestimada ni anticipada, ya que en lugares como Castilla y León está "aferrada a las instituciones" de forma persistente, con el objetivo de desviar fondos públicos a través de privatizaciones y prácticas similares a las implementadas por Ayuso en Madrid.