Peritos de El Bocal destacan mantenimiento y materiales "mucho más baratos" para la pasarela
- Investigación y peritajes en el colapso de la pasarela de El Bocal
- Materiales utilizados y su influencia en el accidente
- Detalles de la sesión de pruebas periciales
Investigación y peritajes en el colapso de la pasarela de El Bocal
Este viernes, varios peritos comparecieron ante la jueza que dirige la investigación del fatal colapso en la pasarela costera de El Bocal, ubicada en Santander. El incidente ocurrido el 3 de marzo resultó en la muerte de seis estudiantes y dejó a una joven gravemente herida, motivo por el cual se estudian las causas vinculadas al mantenimiento de la estructura de madera.
Uno de los expertos, contratado por los familiares de las víctimas, subrayó que en la construcción del puente en 2014 se emplearon materiales considerablemente más económicos. En particular, criticó el uso de acero galvanizado en lugar de acero inoxidable para los componentes metálicos, a pesar de que la pasarela permanece clausurada y sellada desde el accidente.
La investigación sigue abierta y durante la mañana se realizaron pruebas periciales en el Tribunal de Instancia de Santander, en la Plaza 1. La sesión comenzó alrededor de las 9:30 con la declaración del ingeniero elegido por la jueza y se prolongó por casi cinco horas.
Materiales utilizados y su influencia en el accidente
Al finalizar la intervención del perito designado por el director del proyecto y jefe actual de la Demarcación de Costas en Cantabria, José Antonio Osorio, quien es uno de los seis investigados, se destacó que la falta de mantenimiento fue un factor decisivo en el desplome. Entre los investigados también se encuentran otros dos funcionarios de la Demarcación, el ingeniero del diseño del proyecto, una agente de policía local y una operadora del 112.
El perito judicial reafirmó el informe inicial, afirmando que la pasarela cayó debido a la rotura por corrosión de un herraje, lo que originó el fallo en la conexión entre las vigas secundarias y principales de madera. Además, señaló la ausencia de un plan adecuado de mantenimiento, calificando las inspecciones realizadas como negligentes o posiblemente inexistentes.
Este experto insistió en la relevancia del mantenimiento, especialmente durante el interrogatorio de algunas partes, mientras que las preguntas de la jueza se centraron en los herrajes, los cuales deberían haber sido de acero inoxidable, un fallo de diseño que consideró crucial. La sesión tuvo lugar en el complejo judicial Las Salesas.
Detalles de la sesión de pruebas periciales
También participó Ricardo Díaz, especialista elegido por la acusación particular que representa a las familias y a la superviviente del accidente. Díaz, decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España, confirmó en su informe que el colapso se relacionó con el diseño, los materiales metálicos usados y la falta de mantenimiento.
Explicó las diferencias técnicas entre el acero inoxidable adecuado para los herrajes y el acero galvanizado utilizado, este último más económico pero inadecuado para condiciones expuestas al mar. Según Díaz, los componentes metálicos debieron haberse reemplazado en 2015 o 2016 como máximo, pues hacia ese periodo la protección contra la corrosión habría desaparecido debido a la exposición marítima.
El deterioro superó el centímetro en el grosor del acero, y los herrajes prácticamente ya no existían, explicó el experto. Destacó la importancia de seleccionar el material correcto en el diseño de la estructura, además de la función y seguridad que dependen del mantenimiento, que en este caso habría requerido desmontar completamente la pasarela, si bien las labores realizadas en 2024 solo afectaron las barandillas laterales.
Ricardo Díaz, también catedrático en Ingeniería Química y Materiales, utilizó objetos didácticos para ilustrar la jueza y las partes, mostrando cómo el puente estaba compuesto y recreando el colapso. Además, entregó a la magistrada muestras de materiales recogidos en la inspección, corroborando que el metal era galvanizado y no inoxidable.
Tras su declaración, intervino un perito del Ayuntamiento de Santander, personado como posible responsable civil subsidiario. Además, comparecieron otros dos funcionarios de Costas y responsables actuales y anteriores de la Demarcación, quienes nuevamente subrayaron la falta de mantenimiento como la causa principal del accidente.