Albares afirma que la apertura de Ormuz debe ser "por parte de todos" tras acuerdo con Irán pero no EEUU
- Apertura del estrecho de Ormuz
- La reunión internacional sobre Ormuz
- Intervención en el foro de Barcelona
Apertura del estrecho de Ormuz
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, calificó como una "buena noticia" la disposición de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Sin embargo, advirtió que esta reapertura debe ser efectiva y total, lo que implica participación de todas las partes involucradas. Esto ocurre luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que Estados Unidos mantendrá el bloqueo naval en la zona.
En declaraciones previas a su participación en la mesa redonda de la 'Global Progressive Mobilisation', Albares destacó que Irán mostró disposición para levantar el bloqueo que impone en respuesta a las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra su régimen desde el 28 de febrero. No obstante, señaló que persisten "muchos interrogantes" y enfatizó la necesidad de actuar con cautela, dado el mantenimiento del bloqueo naval estadounidense.
El ministro reconoció que su conocimiento se limita a la información pública y aclaró que la apertura actual no puede considerarse una libre, total y segura. Recalcó que la apertura debe ser realizada por todas las partes, incluyendo Irán, sin cargas o cánones adicionales. Resumió que, aunque representa un paso positivo, todavía existe incertidumbre sobre si esta medida cumple con la apertura total que España ha solicitado.
El anuncio de Irán sobre la reapertura del estrecho se da en el marco de un alto el fuego acordado con Estados Unidos. A su vez, Trump comunicó que Washington mantendrá el bloqueo naval sobre barcos iraníes mientras continúan las negociaciones con Teherán.
La reunión internacional sobre Ormuz
Albares participó representando a España en una reunión convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, a la que asistieron alrededor de cincuenta países. El ministerio no detalló la posición específica de España en esta sesión.
Al término de la reunión, Macron anunció la creación de una misión naval de carácter "neutral" y "claramente distinta de una operación bélica" para acompañar y proteger los buques mercantes que circulan por el golfo Pérsico. Starmer informó que será una misión "multinacional", dirigida por Reino Unido y Francia, destinada a garantizar la libertad de navegación cuando las condiciones lo permitan. Esta misión tendrá carácter pacífico y defensivo, buscando además apoyar las operaciones de desminado y calmando a los intereses comerciales. Invitó a otros países a unirse.
España no participó en la primera reunión de este grupo porque, según Albares, no quería estar presente en encuentros donde se debatiera cualquier acción de fuerza que pudiera intensificar el conflicto en Oriente Próximo. Fuentes gubernamentales explicaron que España mantenía reservas sobre el enfoque inicial de esta iniciativa, pero que ahora se considera que no se apuesta por una intervención militar, coincidiendo con la postura de esperar la conclusión del conflicto.
Intervención en el foro de Barcelona
Durante su intervención en la mesa redonda titulada 'El choque de las hipocresías y el futuro del orden mundial', Albares defendió la coherencia de la política exterior española, basada en la defensa del Derecho Internacional y el Derecho Internacional Humanitario, tanto en Ucrania, Gaza o Líbano. Subrayó la importancia de no aceptar la guerra como sustituto de la política exterior.
Insistió en que la mayoría de países siguen apostando por el Derecho Internacional, la paz y Naciones Unidas, a pesar de que aquellos que favorecen la guerra parecen tener ventaja momentánea, están aislados. Además, alertó sobre quienes rechazan el orden mundial basado en reglas, lo que afecta también al proyecto europeo y a las democracias nacionales. Este grupo busca evitar las estructuras legales y promover la ley del más fuerte, un esquema en el que los Estados poderosos y económicamente robustos toman lo que desean de otros.
Albares advirtió sobre la unión entre ciertas fuerzas y oligarcas, describiendo este fenómeno como un peligro que complejiza aún más la situación global.