Sánchez clama un "no contra el hambre" y alerta sobre muertes por irresponsabilidad política

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el director general de la FAO, Dongyu Qu, durante un encuentro en Roma
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el director general de la FAO, Dongyu Qu, durante un encuentro en Roma

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho un llamado urgente para enfrentar el hambre en el mundo, subrayando que las consecuencias de los conflictos geopolíticos afectan sobre todo a las familias más vulnerables. Durante un evento en la sede de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma, destacó la necesidad de actuar ahora para evitar que millones de personas sufran hambre o fallezcan debido a estas crisis.

Según Sánchez, detrás de cada problema como el actual bloqueo en el estrecho de Ormuz —por donde transita casi la mitad de los fertilizantes mundiales— existe un impacto directo en las cosechas y en la alimentación de millones. Resaltó que hasta 45 millones de personas podrían experimentar hambre severa por esta situación, mientras otros 55 millones podrían empeorar su condición.

  1. Impacto de los conflictos en el hambre
  2. La urgencia de actuar para evitar la crisis
  3. El hambre como arma en los conflictos
  4. Candidaturas españolas en la Organización para la Alimentación
  5. Alertas internacionales sobre una crisis inminente

Impacto de los conflictos en el hambre

El presidente enfatizó que las guerras actuales, consideradas injustas, ilegales e innecesarias, están provocando crisis alimentarias de alcance mundial nunca antes visto. En particular, alertó sobre el Sahel, región donde la temporada de siembra termina en mayo y donde la falta de cultivo implica hambre para el próximo año.

Criticó duramente que los hogares más pobres sean los que paguen las consecuencias de estos conflictos, calificando como “una infamia” que quienes generan estas crisis no enfrenten las mismas dificultades. Además, apuntó que la falta de empatía y decencia es la verdadera escasez en estos contextos.

La urgencia de actuar para evitar la crisis

Con apoyo del director general de la FAO, Dongyu Qu, y la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Cindy McCain, Sánchez urgió a tomar medidas inmediatas. Subrayó que las decisiones de hoy determinarán si en los próximos meses se sufre una crisis alimentaria grave o se logra contener.

El presidente recordó que cada bloqueo o irresponsabilidad geopolítica representa millones de familias que no tienen alimento y que muchas personas podrían morir. También enfatizó que el hambre se ha convertido en un arma en los conflictos, siendo un recurso barato y efectivo utilizado en zonas como Gaza.

El hambre como arma en los conflictos

Sánchez denunció que el hambre se utiliza hoy como un recurso bélico más, con un efecto devastador mucho más barato que el armamento tradicional. Indicó que se trata de una clara violación del derecho internacional humanitario, evidenciada por más de 2,000 ataques perpetrados en ocho años contra mercados, tierras de cultivo y puntos de distribución de alimentos.

Un día antes de reunirse con el Papa en el Vaticano, el presidente citó sus palabras sobre el hambre como “un escándalo y un fracaso colectivo de la humanidad”, insistiendo en que, pese a tener la tecnología y los recursos, es necesario actuar para erradicar este problema.

Candidaturas españolas en la Organización para la Alimentación

En su discurso, Sánchez también destacó la labor de España en la lucha contra el hambre y la desnutrición, mencionando los 320 millones de euros aportados en los últimos dos años a través de Cruz Roja y UNICEF y el liderazgo conjunto con Brasil en una alianza global contra la pobreza.

Apoyó la candidatura del ministro de Agricultura, Luis Planas, para presidir la FAO y defendió la reelección del español Álvaro Lario en el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), resaltando la calidad de su trabajo. Por su parte, tanto Dongyu Qu como Cindy McCain elogiaron la colaboración española y su compromiso financiero, especialmente en apoyo al PMA y sus programas de comidas escolares.

Alertas internacionales sobre una crisis inminente

El máximo responsable de la FAO alertó que existe una ventana limitada para actuar y que las decisiones que se tomen ahora serán cruciales para evitar una crisis alimentaria de gran magnitud en 2026, 2027 y años posteriores. Recordó que, a diferencia de los humanos, las cosechas no pueden postergarse.

Cindy McCain advirtió sobre el riesgo de una emergencia de hambre y desnutrición sin precedentes que podría causar pérdidas masivas de vidas, dañar economías, desestabilizar comunidades y revertir avances generacionales. Pese a este escenario, la directora del PMA afirmó que aún es posible evitarlo mediante una acción conjunta y decisiva.