EE.UU despliega el portaaviones USS Nimitz en el Caribe para presionar a Cuba
- Despliegue militar en el Caribe
- Contexto político y diplomático
- Comparativa con acciones previas en la región
Despliegue militar en el Caribe
La Armada de Estados Unidos ha comunicado este miércoles el envío de un portaaviones al área del Caribe, como parte de la estrategia de presión del Gobierno de Donald Trump sobre el régimen cubano. El buque enviado es el USS Nimitz, un portaaviones de la década de 1970, que forma parte de un grupo de ataque que incluye al destructor USS Gridley y al buque de apoyo USNS Patuxent, además de numerosos aviones de combate y otros militares estacionados en su cubierta.
La Comandancia Sur del Ejército estadounidense, responsable del área caribeña, informó del movimiento a través de sus redes sociales. En su mensaje calificaron al USS Nimitz como el «epítome de la preparación y de la presencia, de la letalidad y el alcance sin igual y de la ventaja estratégica».
En el comunicado se añadió que «el USS Nimitz ha demostrado su valentía en combate por todo el planeta, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el Estrecho de Taiwán hasta el Golfo Arábigo».
Contexto político y diplomático
El objetivo de esta presencia naval no es proteger la democracia en Cuba directamente, sino ejercer presión para que la isla emprenda un proceso de transición política. La Administración Trump mantiene una campaña para que el gobierno cubano abra sus fronteras económicas, amplíe las libertades y se termine un régimen que, desde la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro, mantiene posturas antagónicas con Estados Unidos.
El anuncio del despliegue se produjo poco después de que el Departamento de Justicia hiciera pública la imputación contra Raúl Castro, hermano de Fidel y sucesor en la dirección del régimen cubano. Aunque Raúl ya no ocupa la presidencia, sigue siendo el símbolo político más representativo del castrismo.
Este movimiento se presentó en un contexto diplomático activo. Un día antes, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, envió un mensaje en vídeo al pueblo cubano con motivo de la celebración del día de independencia de la isla. Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, difundió el mensaje en español criticando al régimen por la explotación de los recursos de Cuba y afirmando que Estados Unidos está listo para «abrir un nuevo capítulo» en las relaciones «entre nuestra gente y nuestros países».
Además, durante la misma semana, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó un viaje poco común a Cuba para entablar diálogo con el régimen.
El propio Trump comentó el miércoles que «Cuba está en nuestra mente» tras meses de advertencias, tanto públicas como veladas, acerca de una posible intervención en la isla. No obstante, indicó que no consideraba necesaria una «escalada» para forzar concesiones. «Ese lugar es un desastre», afirmó refiriéndose a las dificultades financieras que enfrenta la isla.
Comparativa con acciones previas en la región
El despliegue del USS Nimitz recuerda a la presión ejercida contra Venezuela antes de la captura de Nicolás Maduro a inicios de este año. En esa ocasión, el portaaviones desplegado en el Caribe fue el USS Gerald Ford, el buque militar más grande del mundo. Aunque la nave no tuvo participación directa en la operación para detener al dictador en Caracas, su presencia funcionó como elemento de presión en las negociaciones anteriores a su captura.
Según fuentes estadounidenses citadas por 'The New York Times', la proximidad del USS Nimitz a Cuba se entiende como una muestra de fuerza comparable a la del USS Gerald Ford en Venezuela.
En las últimas semanas, el portaaviones ha estado desplegado en América del Sur, participando en ejercicios militares conjuntos con la Armada de Brasil.