Novedades en interiorismo y arquitectura para la decoración en 2026

Este año destacan los espacios que apuestan por una autenticidad profunda, dejando atrás la uniformidad para reflejar la singularidad en cada diseño

El 2026 llega marcado por una nueva perspectiva para interpretar y vivir el diseño de interiores. La monotonía y lo impersonal han quedado atrás: la autenticidad será la clave en los espacios de este año, tal y como reflejan las firmas más innovadoras entre las propuestas de la lista AD100.

  1. Atrevimiento contra la mediocridad
  2. Espacios con identidad propia
  3. Valor prioritario a la artesanía
  4. Riqueza en la elección de materiales
  5. Prefabricación que impulsa la innovación
  6. La luz como elemento protagonista

Esta renovación en el enfoque decorativo surge como respuesta al cansancio frente a la uniformidad. Se buscan ambientes cargados de personalidad que transmitan una historia propia, alejándose de cualquier estética neutra o estándar.

Atrevimiento contra la mediocridad

Delavega Cano-Lasso adelanta que 2026 pondrá fin a esa tendencia neutra que parecía diseñada para no molestar a nadie. El reinado del gris, blanco y beige, que ha dominado los interiores durante años para evitar llamar la atención, dejará de ser la norma. “Interiores que cuentan poco, que caen en el olvido, ya no tienen cabida”, advierten.

En esta misma línea, Marta de la Rica subraya la urgencia de romper con la inseguridad: “Confío en que este año el interés se centre en atreverse a ser diferente, a mostrar carácter sin miedo. Dejar atrás la precaución extrema que ha generado espacios anodinos y previsibles”. La voz de esta diseñadora resalta la necesidad de crear con intención: “Ojalá 2026 sea la era de la autenticidad valiente”.

Espacios con identidad propia

Desde Casa Josephine destacan una clara inclinación por abandonar las modas efímeras. “Una gran apuesta será decorar con piezas que trascienden el momento presente, obras que el tiempo no diluye”, explican. Esto indica un deseo por buscar creadores que no cedan ante el mainstream, sino que aporten una perspectiva y voz genuinas.

Este compromiso con la originalidad también se traduce en el carácter de los interiores que veremos, donde se rechaza la homogeneidad y se busca que los elementos decorativos tengan un valor atemporal y visualmente complejo.

Valor prioritario a la artesanía

Marta de la Rica recuerda que la artesanía debe abordarse con respeto y conocimiento real, y no quedarse en una etiqueta vacía. “Se necesita valorar el tiempo, el oficio y las manos expertas transmitidas de generación en generación”, afirma, destacando la profundidad que este enfoque aporta a la creación.

Este compromiso con la tradición y el trabajo manual es un sello que impregna todos sus proyectos y busca que la artesanía no se reduzca a una moda pasajera sino que se convierta en una filosofía para el diseño.

Riqueza en la elección de materiales

Casa Josephine adelanta la preferencia por composiciones complejas y materiales con fuerte personalidad para decorar. Se potenciarán las combinaciones intensas, no triviales, que aporten belleza y una sensación auténtica a los espacios.

Sierra + de la Higuera sugieren la unión de elementos opuestos, como acero inoxidable con madera o piedra caliza con tapial, para conseguir ambientes modernos, con profundidad y carácter único. También se rechaza el uso de imitaciones y se apuesta por materiales con identidad definida, texturas y colores decididos.

Por su parte, Alejandra Pombo aboga por la “imperfección bella”: “Las superficies que hablan, los materiales que invitan a ser tocados”, donde la madera con vetas visibles, estucos naturales o piedras con movimiento real cobran protagonismo. Así, la casa se transforma en un organismo vivo, alejado de la pulcritud excesiva y artificial.

Prefabricación que impulsa la innovación

En años recientes, la prefabricación ha dejado atrás las dudas para convertirse en una opción eficiente y sostenible. Delavega Cano-Lasso resalta que la industrialización avanzará con sistemas más ligeros y precisos, capaces de construir rápido sin sacrificar calidad ni expresividad.

Para estos expertos, no se trata de una moda pasajera, sino de una evolución lógica y responsable que plantea un futuro donde proyectar y construir será más eficiente y respetuoso con el entorno.

La luz como elemento protagonista

Finalmente, el estudio de Alejandra Pombo señala un cambio trascendental en la forma de entender la iluminación: “La luz se convierte en una herramienta narrativa que transforma y envuelve el espacio”. Esta nueva sensibilidad apuesta por luces tamizadas y cálidas, que generan atmósferas íntimas y cómodas.

Habrá menos iluminación general y más capas lumínicas que creen sombras y texturas, con lámparas que adquieren valor escultórico y aportan calidez. Así, la luz contribuirá a crear espacios más habitables y acogedores, alejados de la frialdad y la perfección impostada.