miércoles. 10.08.2022

Archie Batterbee lleva en coma desde el pasado mes de abril y su caso sigue dando que hablar en una batalla entre la vida y la muerte que no se rinde en el hospital, sino en los juzgados. 

Sus padres desean que el pequeño de 12 años siga conectado a la máquina de soporte vital que le mantiene con vida, en cambio la Justicia británica ha decidido interrumpir el tratamiento y que pueda ser desconectado a partir de hoy a mediodía. 

Hollie Dance y Paul Battersbee, habían conseguido suspender el proceso gracias a un recurso de última hora que fue aceptado por los magistrados. Pero la alegría les duró poco ya que los tres jueces que componen este caso han decidido rechazar el recurso. 

Además, este mismo lunes, el Tribunal de Apelaciones de Londres rechazaba estudiar la orden judicial de la ONU que pedía paralizar el proceso afirmando que el organismo internacional no podía pedirlo. 

Ante esta sentencia, los jueces decidieron que este martes a partir de las 12 del medio día, los médicos del Royal London Hospital donde se encuentra ingresado Archie desde hace cuatro meses, podían proceder a su desconexión, declarado muerto el pasado 31 de mayo tras hacer un reto viral en TikTok. 

Los jueces de la Corte Suprema se apoyan en las evidencias médicas y afirman que "no hay perspectivas de una recuperación significativa", e incluso "si se mantuviera el tratamiento de soporte vital, Archie moriría en el transcurso de las próximas semanas por insuficiencia orgánica y luego insuficiencia cardíaca". "El mantenimiento del régimen médico solo sirve para prolongar su muerte", añaden los jueces en la sentencia según informa el diario The Sun. 

Los padres de Archie, que encontraron al pequeño en el suelo con una soga alrededor del cuello por hacer un reto viral de TikTok, no han desistido en su lucha y aseguran que el pequecho había dado muestras de una ligera recuperación. 

Hollie Dance, la madre ha asegurado en varias entrevistas en la prensa británica que su hijo le había apretado la mano e incluso le había visto llorar y estaba convencida de que aún podía recuperarse. 

Con esta sentencia, la familia del joven de 12 años ya ha perdido toda la esperanza y afirman que si finalmente se desconecta a su hijo, prefieren que sus últimas horas las pase en un hospicio ya que serán tratados con mucho cariño.