Bruselas propone reducir impuestos de luz y evitar cortes a hogares vulnerables
La Comisión Europea ha lanzado un paquete energético con una serie de medidas para que los Estados miembros puedan reducir impuestos sobre la electricidad, establecer bonos energéticos y tarifas sociales, además de aplicar prohibiciones temporales a los cortes de suministro. El objetivo es proteger a los hogares más vulnerables ante la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo.
Esta propuesta, denominada 'AccelerateEU', se presentará en el Consejo Europeo informal que tendrá lugar en Chipre, donde los líderes analizarán la respuesta a la subida de costes en combustibles fósiles e importaciones energéticas. Según datos de la Comisión, esta escalada ha generado un sobrecoste de aproximadamente 24.000 millones de euros en poco más de 50 días.
La vicepresidenta para la Transición Limpia, Teresa Ribera, declaró que la energía no debe ser usada como arma de dominación ni de guerra. Subrayó la importancia de acelerar la transición energética para reforzar la seguridad económica y energética de la Unión Europea, apostando por alternativas limpias, locales y eficientes.
- Medidas de alivio y transición energética
- Reducción de impuestos y fiscalidad
- Gestión coordinada del gas y observatorio europeo
Medidas de alivio y transición energética
El paquete combina acciones inmediatas con estrategias a largo plazo para ayudar tanto a consumidores como a la industria. Entre los objetivos figura impulsar la electrificación, fortalecer las redes eléctricas y disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados, buscando reducir el impacto de futuras subidas de precios.
Para los consumidores, la iniciativa facilita a los gobiernos instrumentos ya existentes en el marco europeo: ayudas directas a la renta, vales energéticos para sustituir calderas, tarifas sociales, reducción del IVA para bombas de calor, paneles solares y pequeñas baterías e incentivos fiscales para vehículos eléctricos.
Además, la legislación comunitaria permite a los Estados miembros establecer prohibiciones temporales o totales de desconexión para usuarios vulnerables con dificultades de pago y facilita el cambio rápido de suministrador para acceder a tarifas más económicas.
Teresa Ribera enfatizó que la energía debe ser accesible para todos, no solo para unos pocos, insistiendo en la importancia de proteger a las personas más vulnerables con una solución energética justa y asequible.
Paralelamente, se implementará un marco temporal de ayudas de Estado que otorgue mayor flexibilidad a los gobiernos para apoyar a los sectores más afectados por el incremento de precios, con especial atención a industrias con alto consumo energético.
Reducción de impuestos y fiscalidad
Entre las propuestas concretas destaca la presentación en mayo de un plan para modificar los cargos de red y la fiscalidad, con la intención de promover un sistema energético más electrificado y resistente. La idea principal es reducir las cargas para ciertos usuarios y mantener una fiscalidad inferior para la electricidad en comparación con el gas.
La Comisión argumenta que este cambio fiscal apoya la reducción de la exposición de hogares, transporte e industria a combustibles fósiles. Según sus cifras, más del 70% de la electricidad en la UE proviene de fuentes limpias, y los países con mayor proporción de renovables y nuclear suelen tener precios eléctricos inferiores al promedio comunitario.
El plan también enfatiza la necesidad de acelerar la instalación de bombas de calor, mejorar el aislamiento de viviendas y sustituir equipos poco eficientes. Estas medidas podrían significar un ahorro energético significativo y una reducción cercana al 25% en las facturas de algunos hogares.
Gestión coordinada del gas y observatorio europeo
Para evitar repeticiones de la intensa compra de gas vivida en el verano de 2022, la Comisión busca coordinar con los Estados miembros el relleno progresivo de los almacenamientos subterráneos, priorizando no generar picos de precio.
Asimismo, se fomenta el uso de la flexibilidad prevista en la normativa europea sobre almacenamiento y se evalúan posibles márgenes adicionales para adecuar los objetivos de llenado a las condiciones del mercado y evitar tensiones innecesarias.
Otra novedad es la creación de un observatorio europeo de combustibles que supervisará la producción, importaciones, exportaciones y niveles de reservas, con especial dedicación al queroseno y diésel, debido a la alta dependencia externa en algunos sectores como la aviación.
La Comisión también tiene previsto revisar la normativa relativa a las reservas de petróleo y mejorar el seguimiento de la capacidad de refino en la UE, ante la reducción y concentración que se ha observado en los últimos años en ciertas regiones.