Galicia respondió al intento de golpe de Estado: de manifestaciones y expulsiones en la universidad

Archivo - MADRID, ESPAÑA - 23 DE FEBRERO DE 1981: Imágenes del cordón policial que rodea el Congreso de los diputados en donde se está produciendo el intento de Golpe de Estado por parte del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero.
Archivo - MADRID, ESPAÑA - 23 DE FEBRERO DE 1981: Imágenes del cordón policial que rodea el Congreso de los diputados en donde se está produciendo el intento de Golpe de Estado por parte del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero.

Los documentos recientemente desclasificados sobre la intentona golpista del 23-F confirman que la sociedad gallega no quedó pasiva ante los acontecimientos. Se registraron diversas reacciones tanto en el ámbito universitario —con desalojos y protestas— como en el sector obrero, donde destacaron los paros en las fábricas de Vigo y Ferrol, incluyendo Álvarez, Barreras, Vulcano, Astano y Bazán.

Estos archivos, disponibles en la web oficial de La Moncloa, contienen informes de las jefaturas superiores de Policía de distintas regiones del país. Documentan la situación tras el golpe y detallan las protestas previstas relacionadas con la ocupación del Palacio del Congreso de los Diputados.

El informe de la Jefatura Superior de Policía de A Coruña para el día 24 señala desalojos en Santiago de Compostela, concretamente en las facultades de Filología, Ciencias de la Educación e Historia. También refiere la circulación de propaganda de grupos como LCR (Liga Comunista Revolucionaria), MCG, PCS y PST, que convocaban asambleas para discutir el castigo a los responsables y la limpieza de elementos fascistas en los cuerpos de seguridad.

  1. Movilización en las fábricas
  2. Activismo universitario
  3. Situación policial el 25-F
  4. Amenaza separatista en Galicia

Movilización en las fábricas

En Ferrol, se reportaron paros temporales que involucraron a 3.500 empleados en Astano durante dos horas, entre las 10 y las 12, y a 6.200 trabajadores en Bazán, durante una hora entre las 12 y las 13. Vigo también fue escenario de paros en varias factorías —Álvarez, Barreras y Vulcano— siguiendo el llamamiento de Comisiones Obreras y UGT. Se llevaron a cabo asambleas en estas compañías y en Citroën, mientras que en la ciudad se distribuyeron panfletos que convocaban a una concentración a las 19:30 en la Puerta del Sol.

Por otra parte, en Vilagarcía de Arousa, el Partido Comunista de Galicia (PCG) llamó a parar dos horas como muestra de apoyo a la Constitución, las instituciones y al jefe del Estado. Estas acciones reflejan la fuerte movilización obrera frente al contexto de incertidumbre política.

Activismo universitario

El 25 de febrero, el reporte policía indica que la región mantuvo una "normalidad general", aunque se registraron algunos incidentes aislados. En la Universidad de Santiago persistieron las protestas con paros parciales en Filología y Geografía e Historia, mientras que la Facultad de Económicas efectuó un paro total.

El influjo de la Liga Comunista Revolucionaria continuó con la distribución de propaganda que exigía una depuración en los cuerpos represivos. En la Facultad de Medicina también se llevó a cabo una asamblea con la participación de aproximadamente 500 personas, donde se decidió un paro total en toda la universidad para esa jornada. Además, una manifestación estudiantil de unas 20 personas expresó su rechazo a la ocupación del Congreso, disolviéndose al llegar la Fuerza Pública.

Situación policial el 25-F

El informe policial revela que en Vigo circularon materiales de "Esquerra Galega" (Esquerda Galega) con un llamamiento a los trabajadores para consolidar los avances democráticos. También se registró una llamada telefónica anónima informando, falsamente, sobre la posible colocación de explosivos en el edificio Grupo San José.

Estos datos reflejan el clima tenso y de alerta que se vivió en Galicia tras el intento de golpe, con una vigilancia policial activa y una comunicación constante sobre movimientos sociales y sindicales en la región.

Amenaza separatista en Galicia

En un informe elaborado por el Ministerio de Defensa previo al 23-F, fechado el 10 de febrero, se evalúan diversos movimientos considerados como una amenaza "interior" para la unidad de España. En este documento se reconoce que, aunque el separatismo violento gallego apenas tiene eco en ese momento, se vislumbra como una amenaza potencial a muy largo plazo, similar a la situación en Cataluña.

El informe identifica a miembros del espectro separatista gallego, tales como el Bloque Nacional Popular Galego, Partido Obreiro Galego, Irmandade Galega y Partido Galego do Proletariado. Se destaca que algunos de estos grupos cuentan con una militancia limitada, pero se subraya que el último es partidario de la lucha armada, con Lucha Armada Revolucionaria (ALAR) como su órgano y con vínculos directos con ETA.