La madre del cordobés preso en Guinea Ecuatorial inicia huelga de hambre tras dejar medicación
- Caso Javier Marañón y David Rodríguez
- Acciones y peticiones de las familias
- Situación de los detenidos y apoyo internacional
Caso Javier Marañón y David Rodríguez
Este miércoles marca 15 meses desde la detención de Javier Marañón Montero, natural de Córdoba, y David Rodríguez Ballesta, originario de Granada, ambos encarcelados en Guinea Ecuatorial desde enero de 2025 por un proyecto relacionado con la televisión digital terrestre. La madre de Javier, de 83 años, ha iniciado una huelga de hambre, habiendo dejado de tomar su medicación en los días anteriores.
La familia ha expresado su descontento ante la falta de resultados por parte de las autoridades y administraciones responsables. En un comunicado, se ha señalado la ausencia de medidas efectivas para lograr la libertad de Javier y David, detenidos bajo circunstancias que consideran injustas. El caso ha sido mencionado en un informe elaborado por Amnistía Internacional, tal como ha indicado Aarón, hermano de Javier.
La madre de Javier, que además de su avanzada edad sufre diversas patologías y se ha sometido a varias operaciones recientes, se encuentra en un estado de salud frágil. A pesar de ello, ha decidido emprender esta protesta debido a la inacción y los resultados nulos de las gestiones del Ministerio de Exteriores y de otros organismos europeos.
Han pasado ya 15 meses y ambos trabajadores, uno administrativo y otro técnico de vídeo, continúan recluidos en la cárcel de Black Beach sin cambios en sus condiciones. La familia advierte que la situación de Javier es especialmente crítica, habiendo estado al borde de la muerte en dos ocasiones.
Se acusa a las autoridades de no haber garantizado ni siquiera el respeto de los derechos fundamentales, ya que los presos permanecen incomunicados, sin visitas familiares ni contacto con sus abogados, y tampoco han recibido atención médica adecuada para enfermedades tanto recientes como crónicas. Además, sigue sin saberse fecha ni detalles sobre un juicio.
A pesar de la huelga de hambre y el conocimiento previo de este hecho, las autoridades no han establecido contacto con la familia ni han ofrecido información oportuna que pudiera disuadir a la madre de continuar con esta medida.
Los familiares han declarado que seguirán intentando persuadirla para que no lleve su protesta hasta el extremo, al tiempo que esperan una pronta respuesta o acción efectiva por parte de las autoridades. Alertan también que no solo la vida de Javier y David está en peligro, sino ahora también la de su madre, y hacen un llamado urgente de ayuda.
Acciones y peticiones de las familias
El 25 de marzo, ambas familias acudieron al Congreso de los Diputados, donde fueron recibidas por representantes de diversos grupos parlamentarios. Algunos diputados informaron que presentarían una propuesta para apoyar a los dos trabajadores, mientras que otros se comprometieron a llevar el caso ante la Comisión Europea para que intervenga a través de sus autoridades de Exteriores.
Según Aarón, no se ha registrado avance alguno en la situación de los detenidos. Continúan incomunicados, sin recibir visitas de familiares ni amigos, y sin acceso a asesoría legal desde su ingreso en prisión.
Tampoco hay fecha prevista para un juicio ni señales de una solución concreta. Las condiciones carcelarias no han mejorado y no se han obtenido resultados efectivos, lo que mantiene la expectativa de que la situación podría permanecer igual a menos que alguna autoridad logre intervenir exitosamente.
Hace un mes, las familias realizaron una concentración frente al Congreso y entregaron en el Ministerio de Exteriores las más de 60.000 firmas recogidas en Change.org. La petición al Gobierno es que actúe con urgencia y de manera directa para lograr la liberación de los presos en Black Beach.
Laura, hermana de Javier, explicó que buscaron apoyo del Ministerio, Gobierno, Casa Real y Vaticano, solicitando ayuda para repatriar a los detenidos. Las familias insisten en que se negocie y en que se realice todo lo necesario para que vuelvan a España.
Agradecieron el respaldo de quienes han firmado y compartido la campaña, y recordaron que esta batalla continúa hasta que Javier y David regresen a casa.
Situación de los detenidos y apoyo internacional
Paralelamente, los familiares enviaron cartas a la Casa Real y a la Nunciatura en España para solicitar que intercedan por ellos. En particular, pidieron al Papa León XIV que, si no se resuelve la liberación, considere no realizar la escala prevista en Guinea Ecuatorial durante su gira por África.
La carta dirigida al Papa solicitaba que se informe sobre la situación de Javier y David durante su visita o que se transmita a las autoridades guineanas la urgencia de una solución humanitaria. Incluso sugirieron cancelar la visita si sus peticiones no son atendidas.
Asimismo, en la misiva dirigida al rey Felipe VI, se le instaba a trasladar al Pontífice la grave situación de los familiares para que tome interés personal o para que presione a Guinea Ecuatorial con el fin de garantizar su libertad. Cabe mencionar que el rey se reunió una semana antes de la concentración con el Papa en una audiencia privada que duró 50 minutos, sin desvelar detalles del encuentro.
Los parientes consideran que la intervención de una figura espiritual y humanitaria como la del Papa podría ser decisiva para proteger la vida de Javier y David.
Según la petición, ambos fueron arrestados tras asistir a una reunión con autoridades locales vinculada al proyecto de televisión digital terrestre en el que trabajaban. Destacan que son inocentes y están pagando por acciones ajenas.
Denuncian que las condiciones de detención son inhumanas: aislamiento, falta de atención médica, ausencia de medicinas y alimentación inapropiada. En julio de 2025 acudieron al Parlamento Europeo, que en octubre aprobó una resolución denunciando las condiciones de encarcelamiento y reclamando respeto a sus derechos, incluyendo un juicio justo y asesoría jurídica.
No obstante, lamentan que no ha habido avances ni cambios positivos en el caso hasta la fecha.