Aseguran control riguroso de Bárcenas en la cárcel

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz (i) durante el primer día del juicio de la Operación Kitchen, en la Audiencia Nacional, a 6 de abril de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España).
El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz (i) durante el primer día del juicio de la Operación Kitchen, en la Audiencia Nacional, a 6 de abril de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España).
  1. Operación Kitchen y vigilancia a Bárcenas

Operación Kitchen y vigilancia a Bárcenas

La investigación policial sobre la denominada 'Operación Kitchen' ha revelado detalles cruciales sobre los métodos empleados para vigilar al extesorero del PP Luis Bárcenas durante su estancia en prisión. Según declaró el responsable de la investigación ante la Audiencia Nacional, el Ministerio del Interior durante el gobierno de Mariano Rajoy llevó a cabo un seguimiento exhaustivo de Bárcenas, a pesar de que no fue catalogado como preso de especial vigilancia.

Este operativo, que se considera un presunto esquema parapolicial diseñado para sustraer información sensible del extesorero, fue llevado adelante de forma oculta, sin registros en la base de datos oficial de investigaciones ni inclusión en las plataformas de inteligencia policial. Entre los acusados destacan figuras como Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez, José Manuel Villarejo y Eugenio Pino.

El inspector encargado de la investigación explicó que Villarejo mantenía comunicación constante con Eugenio Pino y, sobre todo, con Francisco Martínez, a quien se refería con los alias "Chisco" o "Número dos". La relación entre Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, y Villarejo también quedó constatada en conversaciones donde Ríos informaba que Bárcenas estaba muy incómodo debido al intenso control.

Este control se reflejaba incluso en el conocimiento de un encargo especial realizado por Bárcenas a un preso durante un permiso penitenciario. Se trata de la petición de localizar y eliminar audios que contenían conversaciones comprometedoras con Mariano Rajoy y Javier Arenas, por las cuales Bárcenas habría pagado una cantidad indeterminada de dinero.

En marzo de 2014, funcionarios penitenciarios hallaron un papel que ordenaba “destruir todos los audios de M.R cuando yo te dé la orden”, escrito presuntamente por Bárcenas. La esposa del extesorero también estuvo involucrada, al entregarle dinero al chófer para que este se lo entregara a un tercero encargado de la operación. Los detalles de este encargo aparecen registrados en los diarios de Villarejo con gran precisión.

El preso que debía cumplir la orden fue detenido durante ese mismo permiso debido a una requisitoria judicial activa, según confirmó la investigación.

Respecto a las vigilancias realizadas, Bárcenas y su esposa fueron objeto de un seguimiento intenso por parte de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) en 2013 y principios de 2014, bajo la dirección del comisario Enrique García Castaño. Estas vigilancias se describieron como rutinarias y contaron con la participación de numerosos agentes, concentrándose en gran parte en un estudio de Bárcenas en Madrid.

Una particularidad del caso fue la participación inesperada de agentes de Asuntos Internos, identificados gracias a la matrícula de un vehículo que el inspector reconoció a partir de una investigación previa. Tras analizar las evidencias, se descubrió que una funcionaria estuvo realizando gestiones puntuales en el área vigilada y coincidió en varias ocasiones con otros agentes que cumplían la misma función, lo que confirma la intensidad de las labores de espionaje.