Transforman una residencia de ancianos en un tren para ver el mundo

Los mayores tuvieron la oportunidad de explorar nuevos destinos y regresar momentáneamente a sus hogares

Los residentes de la residencia St Vincent’s Care Toowoomba, en Australia, protagonizaron una experiencia inolvidable gracias a la realidad virtual. Sin moverse de sus habitaciones, emprendieron un viaje alrededor del mundo. Lo sorprendente fue que una de las estancias se transformó en un vagón de tren, ofreciendo una aventura sorprendente para todos.

Gracias a la colaboración con Che Turner, cofundador de Olive Express, una sala del centro se convirtió en un vagón restaurante equipado con pantallas que simulaban las ventanas de un tren en movimiento. Los ancianos disfrutaban del paisaje que mostraban las pantallas mientras un avatar de inteligencia artificial narraba el recorrido en cinco idiomas, detallando cada aspecto del 'viaje'.

  1. Una idea innovadora para los residentes
  2. Origen y expansión del proyecto
  3. Más que entretenimiento, un propósito que va más allá

Una idea innovadora para los residentes

Elzette Lategan, directora de servicios de atención residencial en St Vincent’s Toowoomba, detalló el propósito del proyecto. "Llevaba tiempo buscando una idea que ofreciera una experiencia completamente diferente a nuestros residentes y que, además, fuera estimulante para ellos, especialmente para aquellos que padecían algún tipo de deterioro cognitivo. Quería que fuera innovador y divertido. A casi todo el mundo le gusta viajar y sé que muchos de nuestros residentes viajaron al extranjero cuando eran más jóvenes."

Esta propuesta nació para brindar una alternativa a los ancianos que, por diversos motivos, no pueden desplazarse físicamente a otros lugares. La iniciativa busca que puedan conocer y disfrutar de distintos destinos de forma virtual y accesible dentro del propio centro residencial.

Origen y expansión del proyecto

La idea se inspiró en la experiencia personal del propio Che Turner. Según contó, la iniciativa surgió tras ver cómo su abuela Olive perdió movilidad y quedó imposibilitada para viajar con el paso de los años. Ellos y su esposa comenzaron a alquilar salas inmersivas en tres estados australianos: Queensland, Victoria y Nueva Gales del Sur, con el fin de que más personas mayores puedan recuperar el placer de explorar el mundo.

Este concepto no solo se mantiene en un único centro, sino que ha ido ampliándose para llegar a más residencias y ancianos que desean disfrutar de una experiencia única que mezcla tecnología, nostalgia y confort.

Más que entretenimiento, un propósito que va más allá

La experiencia virtual del tren no solo proporciona diversión, sino que también se perfila como una herramienta valiosa para cuidados paliativos. Turner apuntó en la Australian Healthcare Week, durante el evento Australian Ageing Agenda, que el proyecto ayuda a los residentes a sentirse como si volvieran a su casa por última vez.

"Realmente les tranquiliza, no pensábamos que fuera a ser así. Sí que tranquiliza a la gente y ahora tenemos pruebas que lo demuestran, lo cual es estupendo", afirmó el empresario. Esta técnica se muestra prometedora para mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida en etapas finales.