Sueña sobre un infarto y le lleva a un diagnóstico real que salva su vida

  1. Un sueño que salvó una vida
  2. El diagnóstico inesperado
  3. Intuición que salva

Un sueño que salvó una vida

Jeremy Schwartz, un hombre de 63 años, tuvo un sueño tan nítido que lo llevó a actuar con rapidez y salvó su vida. En la visión, murió de un infarto mientras escalaba Ama Dablam, una montaña de más de 22.000 pies en Nepal que planeaba ascender en octubre de 2025.

Este hombre, lejos de ser una persona vulnerable al infarto, había completado recientemente una travesía en bicicleta a lo largo de Italia de mil millas y una circunnavegación en solitario de 120 millas por las montañas de Albania. La imagen de un hombre fuerte y activo que de repente enfrenta un evento cardíaco parecía improbable.

El diagnóstico inesperado

Tras despertar de su sueño con una sensación de urgencia, Schwartz no dudó y pidió consulta con un cardiólogo. En tan solo dos días, se sometió a una serie de pruebas rigurosas: análisis de sangre, resonancia magnética, tomografía computarizada y ecocardiograma. Los resultados revelaron un aneurisma aórtico, una dilatación peligrosa de la aorta que podría provocar una rotura fatal justo antes de su viaje a Nepal.

Fue derivado a un cirujano cardíaco de la Cleveland Clinic en Londres, Cesare Quarto, quien le realizó con éxito una cirugía a corazón abierto conocida como procedimiento David, que reemplaza la raíz aórtica dañada. La operación duró seis horas y permitió que Schwartz comenzara a caminar casi inmediatamente después, gracias al cuidado del equipo médico.

Intuición que salva

El diagnóstico sorprendió por completo a Schwartz, quien declaró: “No soy lector de cartas del tarot ni espiritualista, y no soy religioso. Creo que mi subconsciente ayudó a que me diera cuenta de algo que de otra forma habría permanecido oculto.”

El doctor Quarto afirmó haber escuchado casos similares y subrayó que “algunos pacientes tienen una alarma interna que empieza a sonar. Algunos son capaces de oírla y otros no.” La intuición de Schwartz pudo deberse a varios factores previos: había detectado una presión arterial anormal un año antes, un amigo suyo murió de infarto mientras pedaleaba y, curiosamente, otro escalador falleció el mismo día que él planeaba ascender Ama Dablam.

Schwartz lanzó un mensaje claro: “Uno de los retos para los hombres es que a menudo retrasamos la acción médica importante. Muchas de estas condiciones son prevenibles o tratables si se detectan a tiempo.” Añadió con determinación: “Si algo no va bien, no es inteligente ni valiente fingir que no es así. No esperes, no racionalices, no aguantes. Haz que te lo revisen. Es la forma de poder seguir viviendo la vida que te gusta.”