Piden refugio y familia

Perrita aguanta lluvia y viento esperando frente el Hospital de Huelva

Ni la lluvia persistente, ni el frío, ni el fuerte viento del temporal que golpea Huelva desde hace días han conseguido apartarla de su sitio.

Junto a uno de los accesos del Hospital Juan Ramón Jiménez, en la capital onubense, una perrita permanece desde hace varios días casi pegada a la puerta. La imagen impacta: quieta, atenta y como si esperara a alguien que no termina de aparecer.

Quienes pasan por la zona lo comentan a diario. El animal, empapado y sin buscar refugio, sigue plantado frente al hospital pese a las inclemencias meteorológicas que han marcado la semana.

A simple vista no lleva collar ni placa identificativa. Tampoco muestra signos de agresividad o desorientación: su conducta es serena, y esa calma ha alimentado una hipótesis entre testigos: podría estar aguardando a una persona ingresada o a alguien que la dejó allí y no ha regresado.

  1. Una espera que ya es un foco de preocupación
  2. La Tropa de Isra da la voz de alarma
  3. Redes sociales activadas y ofertas de ayuda
  4. Llamamiento urgente para protegerla
  5. El recuerdo de Canelo de Cádiz

Una espera que ya es un foco de preocupación

La escena no pasa desapercibida para pacientes, familiares y personal del centro. La perrita se mantiene inmóvil durante horas, mirando a quienes entran y salen, como si aguardara un reencuentro.

Según relatan testigos, no se desplaza ni se resguarda ni cuando arrecia la lluvia o el viento se vuelve más duro. Esa persistencia ha disparado la inquietud: tras varios días a la intemperie, crece el temor por su estado de salud.

La Tropa de Isra da la voz de alarma

El caso ha ganado visibilidad después de que la protectora La Tropa de Isra lo difundiera en redes sociales. La entidad ha avisado del riesgo que supone la exposición continuada al frío, la lluvia y el viento, y ha pedido ayuda para localizar al dueño o encontrar una acogida temporal.

La preocupación aumenta porque, por ahora, no consta que ningún servicio municipal o de emergencias haya procedido a su recogida o atención. Desde la asociación indican que, hasta el momento, no ha sido posible coordinar la intervención de un recurso policial o de recogida animal para trasladarla a un lugar seguro.

“La perra sigue allí, bajo la lluvia y el frío, sin moverse”, señalan desde La Tropa de Isra, que insiste en la rapidez como factor clave.

“Necesita atención inmediata y un espacio donde pueda refugiarse mientras se localiza su familia o se valora una solución definitiva”.

Redes sociales activadas y ofertas de ayuda

La publicación ha provocado una oleada de solidaridad. Decenas de usuarios han compartido el aviso para intentar que alguien reconozca al animal o aporte datos que ayuden a aclarar qué ocurre.

También han aparecido ofrecimientos para una acogida temporal y propuestas para colaborar con recursos, con un objetivo inmediato: que la perrita deje de pasar más jornadas bajo el temporal.

Llamamiento urgente para protegerla

La asociación remarca que, más allá de la historia que haya detrás, el problema es el presente: la humedad y el frío sostenidos pueden derivar en problemas de salud, sobre todo si no existe un lugar seco y protegido para descansar.

Por eso el mensaje se dirige tanto a las autoridades como a la ciudadanía. “No podemos normalizar que un perro pase días enteros bajo un temporal sin que nadie actúe”, subrayan.

Quienes tengan información sobre su posible propietario o puedan ayudar de forma provisional pueden contactar con La Tropa de Isra mediante WhatsApp 680 54 49 71.

Además, se mantienen activos estos canales informativos: Síguenos en nuestro canal de WhatsApp de Informativos Telecinco Únete y No te pierdas toda la actualidad en nuestro perfil de Discover Síguenos.

El recuerdo de Canelo de Cádiz

La imagen frente al Hospital Juan Ramón Jiménez evoca un caso muy conocido: Canelo de Cádiz, el perro que se convirtió en símbolo por esperar durante años a su dueño fallecido en el hospital Puerta del Mar.

La historia cuenta que, tras la muerte de su propietario, Canelo siguió volviendo al mismo punto donde lo vio por última vez, día tras día, sin abandonar esa esquina ni buscar otro hogar.

Tras su fallecimiento, vecinos y amantes de los animales decidieron mantener viva su memoria con una placa en el lugar donde esperaba, junto a un pequeño espacio simbólico para recordar su fidelidad y paciencia.

Mientras tanto, en Huelva, la perrita continúa en el mismo punto, bajo la lluvia y el viento, a la espera de que aparezca una solución que ponga fin a la incertidumbre.