La AECC pide más concienciación y financiación estable en cáncer infantil

El cáncer infantil vuelve a pedir paso con fuerza. La Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) alerta de que el ritmo actual no basta si el objetivo es llevar más tratamientos innovadores a los hospitales.

Marina Salmón, responsable de Evaluación de Proyectos de la Fundación Científica de la AECC, reclama más concienciación y una financiación estable para acortar tiempos entre el laboratorio y la práctica clínica. El mensaje llega en una fecha clave: este domingo 15 de febrero, Día Internacional Contra el Cáncer Infantil.

La entidad, socia de la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), insiste en un compromiso compartido que sitúe al paciente y a su familia en el centro. La prioridad, según lo expuesto, pasa por una atención integral y por investigación de vanguardia con equipos conectados en red.

  1. Recursos estables y cuidados completos centrados en el paciente
  2. Pocos casos, grandes obstáculos: así se complica la investigación
  3. Qué hace distintos a los tumores pediátricos
  4. Cooperación entre hospitales: redes y ensayos a gran escala
  5. Apoyos y proyectos clave de la Fundación Científica de la AECC

Recursos estables y cuidados completos centrados en el paciente

La AECC remarca que el salto en cáncer infantil depende de financiación sostenida y de más sensibilización social. El objetivo es claro: acelerar terapias innovadoras y facilitar que entren antes en la asistencia habitual.

En paralelo, se defiende un modelo de acompañamiento continuo para niños y niñas y sus familias, desde el diagnóstico hasta el seguimiento. La atención integral abarca el plano físico, el emocional y el social, sin dejar huecos durante el proceso.

Ese enfoque también exige investigación puntera. Salmón pone el foco en equipos multidisciplinares coordinados y conectados, capaces de trabajar como red para ganar velocidad y precisión. La idea de fondo es convertir el cáncer en menores en una prioridad urgente.

Pocos casos, grandes obstáculos: así se complica la investigación

Uno de los frenos más serios es la baja incidencia. En España se diagnostican cada año alrededor de 1.500 casos, una cifra que supone aproximadamente el 1 por ciento del total de cánceres.

Con tan pocos pacientes, reunir muestras y datos suficientes se vuelve más difícil. Por eso, la investigación necesita cooperación entre muchos hospitales y laboratorios, también fuera de España, para alcanzar el volumen necesario.

Además, este escenario reduce el atractivo para la inversión de la industria farmacéutica. Según lo planteado, el avance depende en gran medida de financiación pública y del impulso de entidades sin ánimo de lucro.

Otro punto relevante: durante la infancia, el cáncer por lo general no puede prevenirse. Tampoco existen campañas de concienciación y diagnóstico precoz comparables a las de otros tumores, lo que limita la detección temprana por vías habituales.

Qué hace distintos a los tumores pediátricos

La AECC subraya que los tumores pediátricos tienen rasgos biológicos propios. Esa diferencia reduce la utilidad de estrategias diseñadas para adultos y obliga a replantear enfoques.

Según Salmón, el cáncer infantil y el cáncer en adultos suelen arrancar por mutaciones distintas y en genes diferentes. Esto impide trasladar de forma directa terapias concebidas para población adulta.

De ahí que la investigación apunte a tratamientos más personalizados y ajustados a la edad. La meta: opciones más innovadoras y específicas, con menos efectos secundarios, que mantengan la eficacia y mejoren la calidad de vida.

En términos generales, la supervivencia pediátrica supera el 80 por ciento. Aun así, se advierte de tumores especialmente agresivos con supervivencia baja y alternativas terapéuticas limitadas, lo que refuerza la necesidad de empujar la investigación.

Cooperación entre hospitales: redes y ensayos a gran escala

Para acortar la llegada de terapias nuevas, se impulsa la creación de redes multicéntricas que facilitan el reclutamiento de pacientes y el intercambio de información clínica. Entre los ejemplos señalados figuran la Plataforma de Ensayos Clínicos Internacionales Multicéntricos-SEHOP (ECLIM-SEHOP) y la Red Española de Ensayos Clínicos Pediátricos (RECLIP).

Estas estructuras buscan romper el techo que impone la baja incidencia. Al sumar centros, se gana escala para evaluar opciones terapéuticas en tumores poco frecuentes y se reducen barreras operativas que ralentizan los ensayos.

Apoyos y proyectos clave de la Fundación Científica de la AECC

La Fundación Científica de la AECC activó en 2007 la primera convocatoria exclusiva para cáncer infantil, con la intención de atraer talento a un campo descrito como insuficientemente atendido. En la actualidad, respalda ensayos clínicos multicéntricos internacionales para acelerar tratamientos frente a cánceres raros a través de la convocatoria ATTRACT.

Entre los proyectos seleccionados aparece Interfant-21, liderado por el doctor Álvaro Lassaletta, centrado en mejorar el abordaje en lactantes con leucemia linfoblástica aguda. También se incluye FOSTER-CabOs, de la doctora Cristina Mata, que analiza cabozantinib como posible alternativa terapéutica en osteosarcoma, una enfermedad sin avances en décadas.

En total, la Fundación financia 39 proyectos de investigación en cáncer pediátrico, con una inversión de 10,75 millones de euros. En esa cartera figuran cuatro iniciativas integradas en redes internacionales como ATTRACT, TRANSCAN y Cancer Grand Challenges.

En 2025, se destinó un millón de euros a un ensayo clínico en fase II para evaluar la eficacia de una viroterapia oncolítica en tumores cerebrales pediátricos recurrentes o refractarios. Además, se apoyan propuestas orientadas al bienestar y a la calidad de vida, como la Cátedra de la doctora Julia Balaguer, de la Universidad de Valencia, que estudia cómo el ejercicio físico y el acompañamiento psicosocial pueden mejorar el estado físico y emocional de niños y niñas durante y después del tratamiento.