Subir de peso eleva el riesgo de dolor lumbar, alerta un gran estudio

Aumenta un 7% por cada punto de IMC o por cada 4,5 kilos extra. El dato llama la atención y pone el foco en un problema muy común: el dolor lumbar.

El dolor en la zona baja de la espalda se repite en miles de consultas. Puede limitar la vida diaria, afectar al trabajo y elevar el gasto sanitario. Por eso, cualquier pista clara sobre sus factores de riesgo se vuelve clave.

  1. Por qué el dolor lumbar importa
  2. El peso como factor de riesgo
  3. Qué hizo el equipo de Boston
  4. El dato clave del 7 por ciento
  5. Qué significa para la prevención

Por qué el dolor lumbar importa

El dolor lumbar es una de las afecciones más frecuentes y se asocia con discapacidad, pérdida de empleo y una gran carga económica para la atención médica. No es un mal menor. Cuando aparece, puede quedarse y complicar rutinas simples.

Entre los factores de riesgo que ya se consideran importantes destacan la falta de sueño, el estrés físico y psicológico, la inactividad, la edad avanzada y el tabaquismo. Estos elementos suelen repetirse en la consulta y se relacionan con más episodios de dolor.

El peso como factor de riesgo

La relación entre tener más peso o un índice de masa corporal (IMC) alto y el dolor lumbar se ha discutido durante años. La evidencia previa no siempre ha sido clara. Muchos trabajos clínicos eran pequeños, con menos de 1.000 pacientes, o se centraban en grupos muy concretos, como hombres jóvenes o personas atendidas en clínicas de dolor.

Ese enfoque limitaba las conclusiones. Los resultados podían servir para esas poblaciones específicas, pero costaba aplicarlos al conjunto de pacientes que pasan por la atención ambulatoria habitual.

Qué hizo el equipo de Boston

Un nuevo estudio de la Facultad de Medicina Chobanian y Avedisian de la Universidad de Boston (Estados Unidos) aporta una señal más sólida. El trabajo indica que las personas con sobrepeso u obesidad presentan un riesgo claramente mayor de desarrollar dolor lumbar frente a quienes mantienen un IMC normal.

El estudio, publicado en línea en la revista Pain Medicine, se basó en un análisis informático de historiales médicos. Se revisaron registros de más de 110.000 pacientes mayores de 18 años que acudieron a un hospital universitario urbano para atención ambulatoria durante un año.

Se recogieron datos demográficos y clínicos como edad, sexo al nacer, altura, peso, IMC y si la persona había referido dolor lumbar durante la consulta. Con ese conjunto, el equipo comparó cómo cambiaba la prevalencia del dolor según el peso y el IMC.

El dato clave del 7 por ciento

El patrón fue directo: la prevalencia de dolor lumbar subía a medida que aumentaba el peso. El recorrido observado fue desde un peso saludable bajo o un IMC de 18 (o 40 kg) hasta un peso obeso con IMC 35 (o 109 kg).

A partir de IMC superiores a 35, la prevalencia ya no siguió creciendo. En ese punto, el dato se mantuvo estable. Pero en el tramo de IMC de 18 a 35 apareció el número que marca la diferencia: por cada unidad de IMC que se incrementaba (o 4,5 kg), la prevalencia de dolor lumbar aumentaba un 7%.

El mensaje no implica que todas las personas con IMC alto vayan a sufrir dolor de espalda. Aun así, el análisis sí documenta un riesgo mayor de que ocurra.

Qué significa para la prevención

El dolor lumbar suele tratarse con medicamentos, fisioterapia y otras opciones. Pero también pesa la corrección de factores de riesgo, como dejar de fumar o mejorar la forma física. En esta línea, el nuevo trabajo refuerza otra pieza del puzle: controlar el peso y mantener un IMC bajo, dentro de un rango saludable, podría ayudar.

El autor del estudio, el doctor Michael D. Perloff, profesor adjunto de neurología, sostiene que mantener un peso o IMC saludable probablemente contribuya a prevenir el dolor lumbar. Perloff también es director de medicina del dolor en el Centro Médico de Boston.

El aviso queda sobre la mesa y pide acción rápida: vigilar el IMC y no dejar que el exceso de peso se acumule puede convertirse en un paso práctico para reducir el riesgo. En un problema tan común, cada punto cuenta.