domingo 23/1/22

Un equipo de científicos y clínicos de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, ha desarrollado una prueba pionera que predice de forma fiable la propagación o el regreso del melanoma, la forma más mortal de cáncer de piel.

Este avance tecnológico, publicado en el 'British Journal of Dermatology', se produce al tiempo que se produce un gran avance científico en la comprensión del mecanismo de crecimiento del cáncer de piel, destacan los investigadores.

Dirigida por la profesora Penny Lovat de la Universidad de Newcastle, en asociación con la empresa derivada de la Universidad AMLo Biosciences, la prueba ofrece tranquilidad a los pacientes a los que se les ha diagnosticado un melanoma en fase inicial.

Al aplicar la prueba -llamada 'AMBLor'- a la biopsia estándar del melanoma primario en el momento de su extirpación, se puede identificar a los pacientes que tienen un bajo riesgo de que la enfermedad reaparezca o se extienda.

Con el apoyo del Instituto Nacional de Investigación Sanitaria (NIHR) para el desarrollo de la prestación y en colaboración con AMLo Biosciences, ya está disponible un servicio de derivación en el que se pueden enviar secciones del melanoma de un paciente a un laboratorio para su análisis.

La prueba identifica el verdadero riesgo de progresión de la enfermedad de un paciente y proporciona a cualquier persona a la que se le diagnostique un melanoma no ulcerado en fase inicial -que representa alrededor del 75% de todos los nuevos diagnósticos- información más precisa sobre el riesgo de propagación de la enfermedad.

El melanoma está aumentando en todo el mundo. En la nueva investigación, los autores explican cómo los melanomas en fase inicial con riesgo de propagación segregan un factor de crecimiento, el TGFbeta2, que provoca la reducción, o regulación a la baja, de las proteínas AMBRA1 y Loricrina, ambas presentes en la piel que recubre el tumor. El factor de crecimiento TGFbeta2 también provoca la pérdida de la claudina-1, lo que lleva a la pérdida de la integridad de la piel y facilita la ulceración.

La autora principal, la profesora Penny Lovat, catedrática de Dermatología y Oncología Celular de la Universidad de Newcastle y directora científica de AMLo Biosciences, explica que, "como el cemento y los ladrillos que mantienen unida una pared, AMBRA1, Loricrin y Claudin 1 son proteínas clave para mantener la integridad de la capa superior de la piel. Cuando estas proteínas se pierden, se crean huecos, como si el cemento se desmoronara en la pared. Esto permite que el tumor se extienda y, en última instancia, se ulcere, lo que sabemos que es un proceso asociado a los tumores de mayor riesgo".

Y destaca que la prueba "ofrece un pronóstico personalizado, ya que predice con mayor precisión si es poco probable que el cáncer de piel se extienda. Esta prueba ayudará a los médicos a identificar a los pacientes de auténtico bajo riesgo diagnosticados con un melanoma en fase inicial y a reducir el número de citas de seguimiento para los identificados como de bajo riesgo, ahorrando tiempo y dinero a la sanidad", concluye.