Un grupo de científicos crean un microrobot que captura células dañadas
Un diminuto robot controlable actúa como un auténtico "comecocos": identifica y engulle las células dañadas de los seres vivos
Los científicos afirman que el minúsculo robot, siete veces más pequeño que la anchura de un cabello humano, puede identificar, capturar y transportar células. Otra ventaja es que puede navegar y controlarse tanto magnética como eléctricamente. También puede distinguir entre distintos tipos de células, identificando si están sanas o moribundas.
Científicos de la Universidad de Tel Aviv (Israel) afirman que su nuevo microrrobot podría utilizarse para administrar fármacos e incluso identificar y tratar el cáncer.
La innovadora tecnología ha sido desarrollada por el profesor Gilad Yossifon y su equipo de investigadores de la Escuela de Ingeniería Mecánica y el Departamento de Ingeniería Biomédica.
Los microrobots, también conocidos como "micromotores" o "partículas activas", son diminutas partículas sintéticas del tamaño de una célula biológica que pueden desplazarse y realizar acciones de forma automática o controladas por un operador.
El profesor Yossifon explica que la idea de fabricar robots diminutos capaces de moverse de forma autónoma se inspiró en los "micronadadores biológicos", como los espermatozoides. Para demostrar la capacidad de su robot, el equipo lo utilizó para capturar células sanguíneas y cancerosas y una sola bacteria.
Los resultados, publicados en la revista Advanced Science, demostraron que el microrobot tenía la capacidad de distinguir tanto entre células sanas y dañadas por fármacos como entre las que mueren de forma no natural y las que mueren en un proceso natural. Tras identificar con éxito la célula deseada, el microrrobot la captura y la escolta hasta el lugar donde puede seguir analizándose.
Otra característica importante es la capacidad del robot para identificar células diana que no están etiquetadas ni señaladas como destacables. Puede autoidentificar las células y su estado de salud mediante un mecanismo interno de detección basado en las propiedades eléctricas de la célula.
"Además, el microrrobot tiene una capacidad mejorada para identificar y capturar una sola célula, sin necesidad de etiquetarla, para realizar pruebas locales o recuperarla y transportarla a un instrumento externo", explica Yossifon. "Esta investigación se llevó a cabo con muestras biológicas en el laboratorio para ensayos in vitro, pero la intención es desarrollar en el futuro microrrobots que también funcionen dentro del cuerpo, por ejemplo, como eficaces portadores de fármacos que puedan guiarse con precisión hasta el objetivo".
Los investigadores añaden que la naturaleza híbrida del microrobot será beneficiosa en entornos fisiológicos como los ensayos realizados en un líquido, donde las técnicas de guiado eléctrico son menos eficaces.
"Aquí es donde entra en juego el mecanismo magnético complementario, que es muy eficaz independientemente de la conductividad eléctrica del entorno".
Alabando el éxito del innovador estudio de su equipo, el profesor Yossifon alabó el futuro uso del microrobot en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades:
"Entre otras cosas, la tecnología servirá de apoyo en los siguientes ámbitos: diagnóstico médico a nivel unicelular, introducción de fármacos o genes en las células, edición genética, transporte de fármacos a su destino dentro del cuerpo, limpieza del medio ambiente de partículas contaminantes, desarrollo de fármacos y creación de un 'laboratorio en una partícula': un laboratorio microscópico diseñado para realizar diagnósticos en lugares accesibles sólo para micropartículas".
Este innovador campo de la tecnología se está desarrollando rápidamente, una herramienta prometedora para una amplia variedad de campos, incluidos el medio ambiente y la investigación.