"No puedo trabajar y no tengo ingresos para comer o pagar los medicamentos"

Rubén pide ayuda tras superar una leucemia y no tener trabajo

Rubén pide ayuda tras superar una leucemia y no tener trabajo
Rubén pide ayuda tras superar una leucemia y no tener trabajo

Apenas cumplidos los 23 años, Rubén recibió la noticia que cambió radicalmente su vida: le diagnosticaron leucemia. A partir de ese momento, su rutina se vio marcada por frecuentes ingresos en el hospital, intensos tratamientos de radioterapia y quimioterapia, y por último, un trasplante de médula. "Afortunadamente funcionó y la leucemia ha remitido totalmente, pero todavía tengo muchos efectos secundarios como una enfermedad que se llama injerto contra receptor que puede afectar a varios órganos como el hígado", comenta Rubén Huguet.

Este proceso le llevó a enfrentarse a complicaciones adicionales que, un año después del trasplante, le obligan a continuar en recuperación y con un tratamiento de inmunosupresión, algo que limita significativamente su posibilidad de trabajar o llevar una vida cotidiana normal. "Yo estudié mecánica y lo que más me gustaría sería trabajar en un taller, tengo ofertas, pero por prescripción médica no puedo cargar peso ni estar en ambientes poco salubres".

  1. La situación económica de Rubén
  2. La deuda y la solidaridad
  3. Transparencia en el uso de las donaciones

Actualmente, Rubén reside con su madre, quien también atraviesa una difícil situación de salud, padeciendo una doble hernia discal y depresión crónica. Su único ingreso proviene del Ingreso Mínimo Vital de 600 euros mensuales que recibe su madre, junto con un pequeño suplemento por tener a Rubén a su cargo. "Solicité una minusvalía que todavía está en el tribunal médico y hemos pedido un incremento de lo que recibe mi madre por mí enfermedad, pero seguimos sin respuesta porque todavía están valorando mi caso", explica.

La situación económica de Rubén

Debido a la crisis financiera que enfrenta, Rubén ha tenido que recurrir a pequeños préstamos con intereses elevados y a la generosidad de sus amigos para poder cubrir gastos básicos como las facturas de agua y luz, además de costear los medicamentos que necesita. "Mis amigos me están apoyando, a alguno le debo más de 500 euros, pero ya no puedo pedirles más aunque me dicen que no me preocupe, que lo primero es que me recupere", afirma con sinceridad.

Ante la acumulación de deudas, una amiga le sugirió compartir su historia en redes sociales y crear una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe. "Es muy duro tener que recurrir a esto, pero no veía otra alternativa. Lo hice pensando que no iba a tener ninguna repercusión, pero la gente es increíble y he recibido más de 700 euros en pequeñas donaciones".

La deuda y la solidaridad

Las donaciones que ha logrado reunir le han servido para saldar las deudas más urgentes y para tener un pequeño colchón económico que le permite cubrir los gastos farmacéuticos necesarios para su tratamiento. "Es un alivio, pero no sé cuántos meses van a pasar hasta que me reconozcan la ayuda que tengo que recibir", expresa con esperanza.

Rubén insiste en mantener una postura transparente respecto a la ayuda que recibe. Por ello, ha compartido en sus redes sociales todas las facturas y comprobantes de pago. "Quiero ser sobre todo transparente. He puesto capturas con los Bizum que he recibido y a que lo he destinado para que la gente vea que no me lo estoy gastando en tonterías".

Transparencia en el uso de las donaciones

Agradecido por el respaldo que ha encontrado en su entorno y en quienes han conocido su situación, Rubén mira hacia el futuro con el deseo de superar este bache y recuperar por completo su salud. "Yo no quiero ser una carga para nadie ni vivir del estado. Estudié mecánica y me gustaría trabajar en un taller, de hecho tengo ofertas, pero no puedo aceptarlas. Quiero poder vivir con mi pareja y hacer la vida de un joven de mi edad", concluye con firmeza.