La IA ya no es experimental y eleva la demanda de talento tech en España

Archivo - Una persona prueba el asistente DeepSeek, a 29 de enero de 2025, en Madrid (España).
Archivo - Una persona prueba el asistente DeepSeek, a 29 de enero de 2025, en Madrid (España).

 

La inteligencia artificial (IA) está dejando atrás la fase experimental y está elevando con fuerza la demanda de talento tecnológico en España, según el informe El mercado del talento IT en 2025: datos, skills y el impacto real de la IA, elaborado por TalentHackers, filial tecnológica de la multinacional tecnológica española Catenon.

El estudio se apoya en el análisis de cerca de 190.000 ofertas de empleo publicadas en España durante 2025 y en datos de más de 651.000 profesionales del sector. Las conclusiones apuntan a un mercado que evoluciona hacia un modelo más exigente y selectivo.

  1. La IA impulsa un mercado más selectivo
  2. Reconfiguración y enfoque en optimizar
  3. Madrid, Cataluña y el reparto por sectores

La IA impulsa un mercado más selectivo

El informe concluye que las empresas están priorizando perfiles capaces de ejecutar, escalar y generar impacto real en el negocio. Queda en segundo plano la contratación centrada en la experimentación o en la adopción temprana de tecnologías emergentes.

Según la firma, este giro se vincula especialmente a la aceleración de la denominada era de la IA en España.

Reconfiguración y enfoque en optimizar

El documento describe una reconfiguración del mercado marcada por una ligera contracción del volumen total de ofertas en algunos clústeres tradicionales. Este ajuste no se atribuye a un freno del sector, sino a una lógica de optimización.

Catenon detalla que las compañías tecnológicas y los departamentos de tecnologías de la información (IT) están publicando menos vacantes para perfiles generalistas. En su lugar, se buscan profesionales capaces de mejorar la productividad, automatizar procesos, optimizar sistemas existentes y asegurar la escalabilidad de proyectos ya iniciados.

La directora de TalentHackers, Cristina Villanova, indica que se observa un cambio de enfoque: el interés se desplaza desde “probar tecnología por probar” hacia perfiles que sepan ponerla en producción, hacerla crecer y extraer valor real. También subraya el peso que está ganando la IA en las organizaciones y el efecto que esto tiene en el mercado del talento TI en España, con una evolución rápida y una necesidad creciente de perfiles que ejecuten e impulsen el desarrollo de negocio.

Madrid, Cataluña y el reparto por sectores

En el plano territorial, Madrid y Cataluña se mantienen como los principales polos de demanda de talento tecnológico. Concentran el 32,46% y el 15,45% de las ofertas publicadas en 2025, respectivamente.

A continuación se sitúan Andalucía con el 7,74% y la Comunidad Valenciana con el 4,06%, que se consolida como uno de los ecosistemas emergentes en contratación tecnológica. Por detrás aparecen País Vasco (2,35%) y Aragón (1,32%). El dato más destacado es el aumento del peso del resto de España, que ya reúne el 40,28% de las ofertas.

Villanova añade que el informe respalda la idea de un mercado tech en fase post-centralizada, impulsado por la normalización del trabajo híbrido y remoto, y por la integración progresiva de nuevos territorios en el ecosistema nacional de talento tecnológico.

Por sectores, la demanda de perfiles tecnológicos en 2025 se concentra principalmente en servicios y consultoría de IT, que vuelve a liderar y actúa como indicador de las prioridades del tejido empresarial. Le siguen Recursos Humanos, desarrollo de software, seguridad informática y redes y telecomunicaciones.

Junto a los ámbitos tradicionalmente tecnológicos, el informe identifica un crecimiento sostenido de la contratación IT en banca, seguros, servicios financieros, farmacia y servicios públicos. Este patrón refuerza la “creciente transversalidad” del talento tecnológico y su papel como habilitador estructural del negocio más allá del núcleo puramente IT. Villanova señala que esta diversificación consolida un mercado más maduro, en el que la tecnología se integra de forma directa en procesos de eficiencia, automatización y escalabilidad.