Astrónomos saben cuándo ocurrirá un eclipse siguiendo la Luna, el Sol y la Tierra

Archivo - Eclipses
Archivo - Eclipses

Los eclipses siempre han despertado la curiosidad humana. Aunque en tiempos antiguos se veían como señales de mala suerte, hoy son eventos científicos y culturales muy emocionantes. El próximo 12 de agosto, España podrá disfrutar de un eclipse solar total en varias zonas, un espectáculo que atrae a personas de todo el mundo.

Estos fenómenos ocurren cuando el Sol, la Luna y la Tierra se colocan en línea recta. Existen dos tipos principales: el eclipse solar, que será visible este verano, y el eclipse lunar. La dinámica detrás de cada uno es distinta pero igual de fascinante.

En un eclipse solar, la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando por completo o parcialmente la luz solar y creando un momento de oscuridad temporal en algunas áreas. Si te encuentras dentro de la umbra, la sombra más oscura, apreciarás un eclipse total, donde el Sol desaparece detrás de la Luna. Por otro lado, desde la penumbra verás un eclipse parcial, ya que solo una parte del Sol queda tapada.

Cuando sucede un eclipse lunar, es la Tierra la que se coloca entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre esta última. Sin embargo, la Luna no se oscurece completamente, sino que adquiere un color rojizo. Esto ocurre porque la atmósfera terrestre desvía la luz solar, eliminando los tonos azules y dejando pasar los rojos que iluminan la superficie lunar.

Es común preguntarse por qué no hay eclipses cada vez que hay luna llena o nueva. La respuesta está en la inclinación de la órbita lunar, que no coincide con el plano por donde se mueve la Tierra alrededor del Sol, conocido como la eclíptica. La órbita de la Luna está inclinada aproximadamente cinco grados, por lo que no siempre se alinea justo delante del Sol.

Solo dos veces al año, la trayectoria de la Luna cruza la línea que conecta al Sol y la Tierra en puntos llamados nodos lunares. Si esto ocurre durante la luna nueva o llena, es posible que se produzca un eclipse. Por eso, los expertos pueden anticipar estas fechas observando con precisión las posiciones de estos cuerpos celestes.

  1. Temporada de eclipses

    Temporada de eclipses

    Alrededor de cada nodo lunar se extiende un período aproximado de 35 días donde los eclipses pueden ocurrir. Este intervalo se conoce como 'temporada de eclipses' y su duración permite que, en la mayoría de los casos, se observe uno solar y otro lunar. De hecho, algunas veces hay un tercer eclipse gracias a que la temporada supera el ciclo completo que tarda la Luna en girar alrededor de la Tierra, que es de 27,3 días.

    Durante la luna nueva, si la Luna cruza la eclíptica justo entre la Tierra y el Sol, puede generarse un eclipse solar total, anular o parcial. Mientras que en la luna llena, cuando la Luna está detrás de la Tierra pasando por la eclíptica, puede darse un eclipse lunar total o parcial.

    Cada año, las temporadas de eclipses se adelantan unas dos o tres semanas respecto al anterior. Esto se debe a la lenta rotación de la órbita lunar, un fenómeno llamado precesión.

    Por esta razón, el tiempo entre los nodos lunares es de 173,3 días y el llamado 'año de eclipses' dura 346,6 días, siendo más corto que el año solar normal de 365,25 días.

    Así, aunque sin complejos cálculos se puede predecir un eclipse contando 173 días a partir del último, siempre queda la incertidumbre de que el cielo esté despejado para disfrutarlo.