La cifra real de envenenamientos y muertes por mordedura de serpiente es mayor
El impacto de las mordeduras de serpiente
Las mordeduras provocadas por serpientes venenosas representan un problema serio en las zonas tropicales y subtropicales, causando enfermedades, discapacidades e incluso la muerte. Un estudio reciente publicado en PLOS Medicine indica que tanto la incidencia como las muertes derivadas de estos envenenamientos son mucho mayores de lo que se había pensado hasta ahora.
Este problema afecta sobre todo a las poblaciones rurales con recursos limitados. Sin embargo, la falta de datos fiables ha complicado conocer con exactitud cuántas personas sufren estos envenenamientos en todo el mundo.
Nuevos estimados mundiales
Para obtener cifras más ajustadas, los investigadores examinaron reportes de casos en 79 países, publicados entre enero de 2007 y marzo de 2025. A partir de esta información, crearon modelos geoestadísticos que permitieron calcular rangos mínimos y máximos de la carga global ocasionada por mordeduras de serpientes, así como datos específicos para cada país.
Los resultados indican que cada año entre 2.1 y 7 millones de personas sufren este tipo de envenenamiento. En cuanto a las muertes, las estimaciones apuntan a que oscilan entre 274,000 y 513,000 al año. Las tasas más elevadas de incidencia y mortalidad se encuentran en países de bajos ingresos, destacándose el África subsahariana como la región que concentra el 45 % de estos casos y fallecimientos.
Desafíos y recomendaciones
El trabajo, dirigido por Dileepa Ediriweera y Anuradhani Kasturuiratne, de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool y la Universidad de Kelaniya en Sri Lanka, tuvo limitaciones debido a la escasez y calidad variable de los datos disponibles. Esto sugiere que las cifras reales podrían ser aún mayores.
Los autores afirman que "es probable que las estimaciones previas hayan subestimado la verdadera magnitud de este problema". Por eso, subrayan la urgencia de mejorar la prevención, vigilancia, acceso a antídotos y cuidados médicos, especialmente en las zonas más vulnerables.
Además, señalan que esperan que estos nuevos datos sirvan para que gobiernos y organizaciones internacionales asignen mejor recursos y supervisen el avance en la reducción de esta carga sanitaria.
Finalmente, recuerdan que el envenenamiento por serpientes sigue siendo una crisis mundial mucho más grave de lo que se reconocía antes. Por ello, instan a ampliar la atención clínica y el acceso al tratamiento en regiones de bajos ingresos del África subsahariana y Asia.