Topless en Europa América y el mundo cómo varían las leyes y su aceptación
- Legalidad del toples en Europa
- Situación del toples en América Latina
- Normativas en Norteamérica sobre el toples
La costumbre de hacer toples en espacios públicos llegó a España en el siglo XX, inicialmente con un trasfondo reivindicativo, como recogen diversos análisis sociales en este artículo. Desde los años 60, esta práctica se extendió y ganó aceptación en buena parte de Europa, aunque hoy en día Irlanda permanece como el único país europeo donde no está completamente permitido.
Por otro lado, en lugares como Brasil, Argentina, China o Rusia el toples está prohibido, mientras que en Estados Unidos, Canadá y México su legalidad depende de la normativa regional. En ciertos destinos turísticos, realizar esta práctica puede considerarse un «acto obsceno», exhibicionista o inmoral, y quienes lo desafían se arriesgan a penas o multas, mientras que otros países lo toleran o no cuentan con leyes claras al respecto.
Legalidad del toples en Europa
Las mujeres españolas lideran en Europa en cuanto a la práctica del toples, superando a francesas, italianas, alemanas, británicas y holandesas, según un informe del Instituto Demoscópico Francés (IFOP). En países como España, Portugal, Bélgica, Grecia, Dinamarca, República Checa, Rumanía y los territorios escandinavos, esta práctica está plenamente aceptada y no conlleva sanciones legales.
En contraste, Irlanda representa la excepción en Europa, donde no es completamente legal. Aunque existen playas naturistas, el toples y la desnudez pública están sujetos a interpretaciones legales. Si se realiza en áreas designadas y no causa «miedo, angustia o alarma», suele ser tolerado, pero si tiene la intención de ofender, puede acarrear consecuencias legales según la legislación vigente.
Fuera de Europa, países como Australia, Islandia y Cuba permiten el toples, mientras que en Túnez y Egipto, reconocidos destinos turísticos, esta práctica se encuentra prohibida.
Situación del toples en América Latina
En Sudamérica, la costumbre de hacer toples no está muy extendida. Cuba es uno de los pocos países donde está permitido en todas sus playas. Uruguay también lo acepta, aunque carece de una regulación específica. Sin embargo, en Brasil se prohíbe y puede castigarse con penas de prisión de entre tres meses y un año o con multas económicas.
Argentina también mantiene la ilegalidad del toples, y la legislación peruana es ambigua, lo que provoca que muchas mujeres que practican esta costumbre puedan ser acusadas de actos inmorales. En Chile, a pesar de no considerarse un delito, en la práctica puede conllevar sanciones financieras, al igual que sucede en Colombia y en ciertas zonas de México.
Normativas en Norteamérica sobre el toples
En Norteamérica, la legislación es bastante diversa. En Estados Unidos, estados como Nueva York, California, Texas, Oregón o Luisiana permiten el toples, aunque en ciudades como Portland (Oregón) y Austin (Texas) está prohibido. Estados como Utah, Indiana y Tennessee también mantienen restricciones.
En Canadá, la ley criminal no define claramente qué es un «acto indecente», lo que genera diferentes interpretaciones regionales. En México, la legislación estatal no sanciona el toples, pero hay normas locales que pueden considerarlo un acto de exhibicionismo que altera el orden público, aplicando sanciones según las circunstancias.