España vuelve al podio mundial de baloncesto con su tercer bronce histórico

La selección femenina española de baloncesto ha conquistado la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo celebrado en Alemania, un torneo que se disputó de forma exprés. El duelo definitivo por el tercer puesto, frente al equipo anfitrión, terminó con un marcador de 81-57 a favor de España. Este logro representa la mejor actuación histórica del equipo local, aunque la “Familia” española queda un escalón por debajo de la plata conseguida en 2014, dejando sólidos cimientos para un futuro prometedor.

El equipo dirigido por Miguel Méndez regresó con fuerza ocho años después de alcanzar el tercer puesto en el Mundial de 2018. Exceptuando la inesperada derrota contra Mali, las jugadoras españolas ofrecieron un rendimiento notable, destacando la juventud y el talento que prometen un futuro brillante. Llegaron incluso a plantar cara a las grandes favoritas en semifinales, cediendo sólo ante Estados Unidos.

La victoria ante Alemania por el bronce, que fue la segunda frente al conjunto anfitrión tras el encuentro inicial del campeonato, se construyó en un tercer cuarto decisivo. En ese periodo, el equilibrio entre puntos desde el perímetro y anotación en la zona inclinó la balanza en un choque que hasta entonces había sido muy disputado.

  1. El premio a un equipo llamado a nuevas gestas

El premio a un equipo llamado a nuevas gestas

En el inicio del tercer cuarto, un parcial espectacular permitió a España abrir una diferencia de 15 puntos, con Iyana Martin y Raquel Carrera como protagonistas al sumar 16 y 14 puntos, respectivamente. La defensa española presionó con intensidad, dejando a las jugadoras alemanas totalmente desconectadas en ataque.

El dominio en el rebote (27-17), con Elena Buenavida encabezando esta faceta, fue clave para que España se escapara en el marcador. A pesar de conceder un par de triples que acortaron distancias, la selección cerró el tercer cuarto con una ventaja de 10 puntos, preparándose para la recta final del partido.

Ya en el último cuarto, dos triples consecutivos de María Conde y Maite Cazorla ampliaron la diferencia hasta los 21 puntos. Iyana Martin alcanzó los 22 puntos, merced a su gran actuación que le valió el reconocimiento como MVP del encuentro.

El triunfo por 81-57 representa la culminación de un campeonato brillante para España, que ha dejado una impresión muy positiva tanto dentro como fuera de la pista, dando esperanza a los aficionados de que esta gran generación todavía tiene mucho que ofrecer en los próximos años.