¿Profecía o casualidad? Las similitudes entre el Mundial de 2010 y 2026

Ferrán celebra el gol de la victoria en la final del mundial
Ferrán celebra el gol de la victoria en la final del mundial

En ocasiones, parece que el guion ya está escrito y que ningún cambio alterará el desenlace previsto. Ese sentimiento se ha hecho patente en el trayecto que ha seguido la selección española en el Mundial 2026 hasta alzarse con el título. Muchos de los momentos vividos recordaban a hechos ya conocidos.

El recorrido de España en esta Copa del Mundo ha estado cargado de similitudes con el camino que llevó a la victoria en Sudáfrica 2010, cuando la Roja conquistó su primer campeonato mundial. La historia puede repetirse con guiones muy parecidos, y cada uno puede decidir si eso es destino o simple coincidencia.

Las redes sociales también se han hecho eco de esta profecía, como en el caso de @rikomedy, quien los explica muy bien en el siguiente vídeo.

 

 

 

 

En este contexto, el Mundial 2026 se presentó con una sensación familiar, en la que cada partido y cada gesto parecían formas de revivir la gloria pasada, confirmando esos paralelismos históricos.

  1. El sorteo ofrece las primeras coincidencias
  2. Paralelismos en el camino, el juego y las sensaciones
  3. La final, llena de paralelismos
  4. Todo el país se volvió a volcar con la Roja

El sorteo ofrece las primeras coincidencias

El 5 de diciembre de 2025, el Kennedy Center en Washington D.C. fue el escenario del sorteo del Mundial. Allí aparecieron las primeras similitudes con el Mundial de Sudáfrica. El partido inaugural enfrentó a México y Sudáfrica, repitiendo el mismo duelo y fecha del partido inicial de 2010, celebrado el 11 de julio.

Además, el sorteo situó a España en el grupo H, y la hizo jugar su tercer partido contra Uruguay, una selección sudamericana bajo la batuta del entrenador Marcelo Bielsa. En 2010, la tercera cita de la Roja fue ante Chile, encabezada por ‘El Loco’ Bielsa.

Paralelismos en el camino, el juego y las sensaciones

España llegó al Mundial 2026 con la etiqueta de favorita, al igual que ocurrió en 2010, tras proclamarse campeona de la Eurocopa anterior. Pero el comienzo no fue lo esperado: la selección sufrió un tropiezo frente a un rival considerado inferior, Cabo Verde, tal como ocurrió hace dieciséis años con Suiza.

El equipo supo recuperarse, mejorando progresivamente y apoyándose en un estilo basado en la posesión del balón, marcadores ajustados y solidez defensiva. Aunque España no ha destacado por ser la más goleadora durante sus triunfos mundiales, es cierto que casi ha duplicado sus goles en esta edición: ocho en Sudáfrica y catorce en Estados Unidos, México y Canadá, aunque esta última fase tuvo un partido más.

Un dato clave está en la defensa: la Roja recibió apenas dos goles en el Mundial 2010, ambos en la fase de grupos; mientras que en 2026 solo encajó uno, en cuartos de final contra Bélgica. Dos porteros han sido fundamentales en estos números: Íker Casillas y Unai Simón. Ambos llegaron criticados y en medio de debate, pero terminaron siendo piezas decisivas para el éxito.

Las eliminatorias también trajeron coincidencias. En octavos de final, España enfrentó en ambas ocasiones a la Portugal de Cristiano Ronaldo, ganando por 1-0. En semifinales, otra vez se cruzó con la selección más fuerte del torneo: Alemania en 2010 y Francia en 2026.

La final, llena de paralelismos

Si ya parecían muchas las semejanzas anteriores, la gran final estuvo cargada de ellas. España dominó ambos encuentros, aunque con mayor contundencia en el que disputó contra Argentina, dos selecciones que jugaron con dureza. En 2010, Países Bajos cometió 28 faltas; en 2026, Argentina encajó 25. La Roja también fue muy ofensiva: disparó 19 veces contra Holanda y 20 contra la Albiceleste.

Ambos partidos se definieron en la prórroga y luego de la expulsión de uno de los rivales (Heitinga en 2010 y Enzo Fernández en 2026). Hubo polémicas en las dos finales: en 2010 no se expulsó a De Jong tras una entrada a Xabi Alonso, y en 2026 se anuló un gol a Nico Williams, en una decisión rigurosa.

Los protagonistas del gol decisivo compartieron varias coincidencias. Andrés Iniesta marcó la primera estrella después de un Mundial complicado, con problemas físicos, e Ferran Torres anotó el tanto de la segunda en plena incertidumbre sobre su futuro en el FC Barcelona y tras un torneo en el que le costó ver puerta. Ambos marcaron en la segunda parte de la prórroga (Iniesta al minuto 116 y Ferran al 106), con 26 años y siendo jugadores del Barça. Otro detalle digno de destacar.

En cuanto a los técnicos, Vicente del Bosque y Luis de la Fuente comparten un perfil parecido: humildes, discretos, sin buscar protagonismo, con una gran capacidad para gestionar el grupo y conectar con los futbolistas. Sin duda, el éxito de la paciencia y el trabajo duro.

Todo el país se volvió a volcar con la Roja

Los periodistas que vivieron de cerca ambos Mundiales coinciden en que la primera estrella tiene un sabor especial e irrepetible, aunque esta selección ha conseguido ganarse el cariño y la atención de la afición tal como hizo la de Sudáfrica. El sentimiento de unión y pasión ha vuelto a recorrer España.

Durante las últimas semanas, muchas calles de ciudades y pueblos se han teñido de rojo y amarillo, los colores de la bandera nacional. El fútbol volvió a ser ese punto de encuentro que trasciende la política y las dificultades sociales. Por unos días, los españoles dejaron a un lado sus preocupaciones para celebrar juntos otro gran logro. Y sí, este mensaje va para quienes siguen pensando que "el fútbol son solo once jugadores vestidos de corto dándole patadas a un balón".