El 73% de dueños mejora la seguridad de su segunda casa tras las vacaciones
- Atención a la seguridad en segundas viviendas
- Riesgos y percepción de vulnerabilidad
- Tendencias en medidas de protección
Atención a la seguridad en segundas viviendas
Más del 70% de los dueños de segundas residencias asegura que tras el verano aumenta su cuidado en temas de seguridad. Esto refleja una preocupación creciente durante los últimos tres años. Cerca del 29% teme que puedan ocupar su vivienda y casi un 25% está inquieto por posibles robos o entradas no autorizadas cuando no están presentes.
Estos datos forman parte del Observatorio de la Seguridad de Hogares y Negocios elaborado por Verisure, que destaca cómo la protección en estas casas se vuelve un asunto prioritario, especialmente en aquellas que permanecen desocupadas por mucho tiempo.
La probabilidad de sufrir intrusiones en segundas viviendas es un 19% mayor que en las residencias principales, algo que se relaciona con los largos periodos en los que suelen estar vacías.
Riesgos y percepción de vulnerabilidad
Laura Gonzalvo, directora de Comunicación de Verisure para Iberia, Italia y Latam, explica que estas casas presentan desafíos únicos: “Son lugares que a menudo se quedan vacíos por mucho tiempo, por eso es esencial detectar cualquier problema de manera rápida”.
Casi la mitad de los encuestados (49,9%) considera que hoy en día estas viviendas están más expuestas a riesgos comparado con años anteriores. Esta percepción se intensifica después del verano, cuando las casas vuelven a estar sin nadie, y es una de las razones por las que muchos propietarios revisan o mejoran sus sistemas de protección antes de marcharse.
Este enfoque cobra sentido porque las viviendas deshabitadas durante largos periodos suelen concentrar gran parte de los peligros relacionados con la seguridad residencial.
Tendencias en medidas de protección
Pese a todo, el estudio revela que aún hay espacio para mejorar. Uno de cada cinco propietarios no tiene ningún sistema de seguridad instalado, cifra que ha aumentado respecto al año anterior.
Se observa un cambio importante en cómo se percibe la protección del hogar. Las soluciones tradicionales siguen siendo comunes, pero cada vez ganan más terreno las tecnologías que detectan problemas, confirman riesgos y permiten reaccionar ante ellos.
Esta innovación es especialmente notable en las segundas residencias, donde los dueños buscan herramientas que les ofrezcan tranquilidad cuando no están y que les faciliten supervisar el inmueble durante sus ausencias prolongadas.